martes, febrero 27, 2007

Claves para la Comunicación en la Pareja:

Claves para la Comunicación en la Pareja:

1. Sé inteligente y elije el momento oportuno para hablar de temas conflictivos.

2. Concentra tu atención en dialogar, no en buscar explicaciones ni culpables.

3. Si tu pareja te insulta, ignora los insultos y mantén silencio.

4. No hagas comparaciones y cuida tus gestos.

5. Evita etiquetar de "horrible" o "insoportable" las cosas que te disgustan.

6. Escucha de forma comprensiva y atenta y no des consejos antes de terminar la conversación.

7. Evita el uso frecuente de frases acusatorias (tú tienes la culpa, eres, deberías...).

8. Vive el presente. Lo que haya salido mal en el pasado, ya pasó.

9. Sé realista. No esperes que tu cónyuge sea perfecto, ni cambie porque acepte un error.

10. Expresa de forma directa y sincera todo lo que sientes, deseas u opinas, tanto lo bueno como lo malo. Decir lo que sientes es la mejor manera de desahogarte y limpiar el alma.

11. Expresa los sentimientos negativos (ansiedad, enfado, tristeza...), pues no manifestarlos impide una relación estrecha y comunicativa.

12. Procura comprender a tu pareja, aunque no estés de acuerdo con lo que expresa. Por un momento, ponte en su lugar.

www.listindiario.com

Enviado por Agustin Pimentel

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viernes, febrero 23, 2007

La libreta de Pepita.

La libreta de Pepita.

Pepita era una señora mayor que había «hecho el catecismo» hacía muchos años atrás. En ese entonces, había aprendido que Dios la iba a perdonar en la misma medida que ella perdonara. Esta frase le impactó tanto que le hizo mella, y la motivó a lo largo de su vida.

Desde chiquita se había esforzado en perdonar a todo aquel que le

hiciera daño. Y era tal su preocupación, que tenía una pequeña libreta para tomar nota de las ofensas recibidas y de las perdonadas. Como Pepita era muy prolija, había dividido cada hoja en dos columnas. A la izquierda, escribía diariamente sus pecados. A la derecha, la ofensa recibida, y el día y la hora en que ella había perdonado.

Cierta vez, en una mudanza perdió la libreta. Revolvió todos los

canastos, llamó a la empresa de mudanza, le subió la presión, casi enloqueció a toda su familia, e hizo una fiesta cuando la encontró.

Sus hijos y sus nietos, sentían una gran curiosidad por saber qué

escribía Pepita con tanto cuidado y esmero. Ella guardaba la libreta como si fuera un gran tesoro, y no dejaba que nadie la mirara.

A medida que el tiempo transcurría, Pepita se preocupaba más y más.

«¿Cuántos años más me quedarán? ¿Cómo voy a hacer para que las dos

columnas estén equiparadas?» -pensaba- «Dios mío, dame más años de vida para recibir ofensas, y poder perdonarlas», rezaba todos los días. Una mañana, se despertó y se dio cuenta que ya no estaba más en su casa. Estaba en una sala de espera rodeada de gente desconocida.

¡Todo parecía tan real! Pepita se pellizcó para saber si todavía estaba durmiendo.

- ¿Alguien sabe qué lugar es este?, preguntó cuando pudo reponerse un poco del asombro que tenía. Nadie sabía dónde estaban.

- Cada tanto se abre la puerta y desde adentro se escucha una voz que nos va llamando por nuestro nombre. Los que entran no vuelven a salir- explicó un señor.

Pepita le preguntó si sentía miedo. -No, a medida que pasó el tiempo, me fui tranquilizando. Además, la voz que se escucha, transmite mucha paz.

Uno a uno fueron pasando los que habían llegado antes que Pepita. Se abrió la puerta y se escuchó: -Josefa Losada, Pepita. Pepita se levantó, entró a la habitación y vio a un señor vestido con una túnica blanca, que le indicó un cómodo sillón, también blanco, en donde sentarse. Se sintió inundada de una gran paz y en ese preciso

instante, tomó conciencia de que estaba a las puertas del cielo.

- Hábleme de su vida, dijo el Señor. Pepita se puso a buscar la libreta en donde tenía todo registrado pero no la encontró. ¡La había dejado en la mesa de luz!

- ¡Me tiene que dar un minuto!, un solo minuto más de vida, nada más que eso le pido -dijo con desesperación.

- ¿Para qué necesita un minuto? -Me olvidé algo. No puedo hablarle de mi vida sin eso.

- Está bien, tiene un minuto para ir a buscar lo que se olvidó, pero recuerde que nadie la podrá ver, ni sentir, así que no intente hablar, porque no va a obtener respuesta.

Al instante, Pepita se encontró en la planta baja de su casa. En el aire se sentía una gran ausencia. Faltaban las flores habituales sobre la mesa, y las ventanas estaban cerradas con las persianas bajas. Comenzó a subir la escalera, y al pasar por la habitación que ocupaban sus nietos cuando se quedaban a dormir, no pudo evitar entrar.

Abrazado a su libreta y dormido, estaba el más pequeño de ellos, que todavía no sabía ni leer ni escribir. Se quedó mirándolo, y se acercó para acariciarle la cabeza. El minuto terminó y se encontró nuevamente en el despacho del señor de blanco.

- ¿Trajo lo que necesitaba? -Lamentablemente, no. Quería traer una libreta en la que fui escribiendo todos mis pecados y todas las veces que perdoné, para que de la misma manera, Dios me perdone a mí, pero mi pequeño nieto se había dormido abrazado a ella como se abrazaba a mí para dormirse, y me dio pena quitársela. Pero, para ser sincera, y por si le sirve de ayuda a la hora de juzgarme, le anticipo que la columna de las veces que perdoné es mucho más chica que la de las veces que ofendí.

El señor de blanco le pidió que lo mirara a los ojos, y que le dijera

qué veía. Después de unos instantes, Pepita dijo: -¡Usted es Jesús!

¡Seguro, seguro: usted es Jesús!

- Es cierto, respondió Jesús. Desde hoy vivirás a mi lado, porque hay

algo que te olvidaste al hacer tu lista. La balanza del perdón de Dios no pesa cantidades exactas.

Cada vez que perdonaste, el amor con que lo hiciste inclinaba la

balanza hacia tu lado, y el amor que demostraste por tu nieto, a tal extremo de sacrificar la vida eterna por su felicidad y tranquilidad, hacen que puedas pasar inmediatamente a la casa de mi Padre.

Ma. Inés Casala

Periódico Diálogo No. 71

Enviado por lourdescc

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domingo, febrero 11, 2007

QUEDA PROHIBIDO

QUEDA PROHIBIDO...

Queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber qué hacer... tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor, hacer que alguien pague tus dudas y mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos, no intentar comprender lo que vivieron juntos, llamarles sólo cuando los necesitas.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo, no creer en Dios y hacer tu destino, tener miedo a la vida y a sus compromisos, no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte, olvidar sus ojos, su risa, todo porque sus caminos han dejado de abrazarte, olvidar tu pasado y pagarlo con tu presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas, pensar que sus vidas valen más que la tuya, no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia, dejar de dar las gracias a Dios por tu vida, no tener un momento para la gente que te necesita, no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad, no vivir tu vida con una actitud positiva, no pensar en que podemos ser mejores, no sentir que... sin ti, este mundo no seria igual.

Autor Desconocido

Enviado por Juan Coronado

jcrown@megared.net.mx

http://www.geocities.com/parareflexionar2002/

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miércoles, febrero 07, 2007

ELIJAMOS BIEN UNA PALABRA HOY!


Porque con una palabra podemos perder o ganar un amigo.

Alguien dijo una vez: "Las palabras son los peldaños de la escalera de nuestra comunicación".

Así pues, hemos de cuidar que cada tramo esté bien construido, que no sea resbaladizo, que no esté carcomido, que no provoque más caídas o problemas en nuestra relación con los demás. De ahí que siguiendo las definiciones orientales elijamos bien nuestras palabras, los peldaños de la escalera de una buena comunicación.

Ya que:

Una palabra cualquiera puede ocasionar una discordia.

Una palabra cruel puede destruir una vida.

Una palabra amarga puede provocar odio.

Una palabra brutal puede romper un afecto.

Una palabra agradable puede suavizar el camino.

Una palabra a tiempo puede ahorrar un esfuerzo.

Una palabra alegre puede iluminar el día.

Una palabra con amor y cariño puede cambiar una actitud...puede cambiar una vida.

¡ELIJAMOS BIEN UNA PALABRA, HOY!

Porque con una palabra podemos perder o ganar un amigo.


Enviado por Graciela E. Prepelitchi

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martes, febrero 06, 2007

...Qué es tener éxito ?

...Qué es tener éxito ?

· Es comenzar por tener un sueño.

· Es estar comprometido con tus sueños.

· Es tener confianza en ti mismo.

· Es algo que no aparece por casualidad.

· Es aceptar lo que no se puede cambiar.

· Es saber cambiar a tiempo.

· Es saber que lo único permanente es el cambio.

· Es saber y poder delegar en los demás parte de tu tarea.

· Es volver a empezar.

· Es reconocerte en tus logros.

· Es saber disfrutar de tus logros.

· Es reconocer que te equivocaste y pedir perdón.

· Es reconocer que detrás de cada acierto, puede haber varios fracasos.

· Es enamorarte de lo que haces.

· Es no postergar y hacer algo ahora.

· Es darse cuenta que estas eligiendo a cada momento.

· Es reconocer tus propias debilidades y fortalezas.

· Es no parar jamás hasta conseguir tus sueños.

· Es saber con que fin hacemos las cosas.

· Es no mirar hacia atrás.

· Es actuar con entusiasmo.

· Es transitar camino desconocidos.

· Es probar hacer algo que nunca hicimos.

· Es saber que no estamos solos.

· Es no rendirse jamás.

· Es rendirse ante lo que no se puede cambiar.

· Es disfrutar de cada momento.

· Es disfrutar del tiempo libre.

· Es tener tiempo libre.

· Es pensar en positivo.

· Es tener metas claras.

· Es tener perseverancia en la búsqueda de los sueños.

· Es estar preparado para ver la oportunidad.

· Es tener una actitud positiva.

· Es desarrollar la creatividad.

· Es utilizar la imaginación.

· Es volver a comenzar con el mismo entusiasmo.

· Es volver a empezar sin darse por vencido.

· Es hacer las cosas lo mejor posible, pero hacerlas.

· Es actuar como si ya hubieras logrado tus metas.

· Es tener claridad en el propósito.

· Es no hacerse problema por las cosas pequeñas.

· Es dejar una huella para que otro pueda seguir.

· Es jugar a ganar por disfrutar.

· Es tener conciencia de lo que uno quiere.

· Es arriesgar.

Enviado por SILVANA

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domingo, febrero 04, 2007

LA ULTIMA PLEGARIA DE GANDHI

LA ULTIMA PLEGARIA DE GANDHI

Ya te sientas fatigado o no ¡oh hombre!, no descanses;

no ceses en tu lucha solitaria,

sigue adelante y no descanses.

Caminarás por senderos confusos y enmarañados

y solo salvarás unas cuantas vidas tristes.

¡Oh hombre!, no pierdas la fe, no descanses.

Tu propia vida se agotará y anulará,

y habrá crecientes peligros en la jornada.

¡Oh hombre! soportas todas esas cargas, no descanses.

Salta sobre tus dificultades

aunque sean más altas que montañas,

y aunque más allá solo haya campos secos y desnudos.

¡Oh hombre!, no descanses hasta llegar a esos campos.

El mundo se oscurecerá y tú verterás luz sobre él

y disiparas las tinieblas.

¡Oh hombre!, aunque la vida se aleje de ti, no descanses.

¡Oh hombre!, no descanses;

procura descanso a los demás

(Esta oración fue hecha en la mañana del 15 de Enero de 1948; a las 5´15 de la tarde de ese mismo día, murió asesinado, repitiendo: ¡Hai Rama! –¡Oh, Dios!- )

Enviado por Graciela E. Prepelitchi

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viernes, febrero 02, 2007

NO TE DEJES VENCER

NO TE DEJES VENCER

Cuando tu cielo esté gris y nubes negras amenazan con descargar fuertes lluvias, y sientas que no tienes con qué cubrirte...

Recuerda, que tras ese cielo gris, hay un sol que todavía brilla y no tardará en salir para darte su luz.

Cuando con fuerza la tormenta azota, y una gran tempestad amenaza con destruirlo todo a su paso...

Recuerda, que después de la tormenta, siempre ha de llegar la calma.

Cuando creas que lo has perdido todo, porque sólo ves ruinas a tu alrededor y piensas que la pérdida es irreparable; cuando ves que todo se ha derrumbado...

Recuerda que, mientras exista vida, también hay esperanzas.

Cuando intentas levantar lo caído, y cuando lo levantas, una vez más cae; cuando crees que nadie toma en cuenta tus propias penas y desgracias...

Recuerda que siempre habrá alguien muy cerca, o aun lejos de ti, que siempre está dispuesto a darte la mano.

¡Nunca te dejes vencer!

Enviado por: Lic. Graciela E. Prepelitchi [gra.prepelitchi@fibertel.com.ar]

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jueves, febrero 01, 2007

¿POR QUÉ LA GENTE GRITA?


Un día un maestro preguntó a sus discípulos lo siguiente:

- ¿Por qué la gente se grita cuando están enojados?

Los discípulos pensaron unos momentos:

- Porque perdemos la calma, dijeron.

Pero, ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?, preguntó el maestro. ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado? Los discípulos dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al maestro.

Finalmente él explicó:

- Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

Luego el maestro preguntó:

- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué? Porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.

El maestro continuó:

- Cuando se enamoran aún más, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aún más cerca en su amor. Finalmente, no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuando están cerca dos personas que se aman.

Luego el maestro dijo:

- Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, porque llegará un día en que la distancia sea tan grande, que no encontrarán de nuevo el camino de regreso.

Autor Desconocido

Enviado por Graciela E. Prepelitchi

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