viernes, octubre 28, 2005

MENDIGOS

No sólo son Mendigos los que andan por las calles mal vestidos, pidiendo de comer o beber porque tienen hambre, sed o frío… Hay en muchos rincones del mundo, miles de limosneros escondidos; elegantes, con techo, pan y vino, pero carentes de amor y sintiéndose por dentro vacíos.

Mendigos de un abrazo, de consuelo, de un beso, una mirada, de la presencia de un verdadero amigo o simplemente de una palabra de cariño.
Mendigos que sienten vergüenza de admitir que aunque tienen todo lo material, viven en la pobreza espiritual y se sienten frágiles como niños. Mendigos que darían todo lo que tienen por encontrar el verdadero amor o hallar dentro de sus familias la paz y el calor de hogar. Mendigos que temen volver a amar, porque ya bastante han sufrido han sido traicionados y heridos, tienen miedo de confiar.

Hay muchos hombres y mujeres que les cuesta aceptar y expresar la necesidad tan grande que tienen de sentirse realmente amados y valorados; Madres que imploran la atención de sus hijos; abuelos olvidados, niños y jóvenes que aunque lo tienen todo, se sienten abandonados por sus padres.

El amor y la amistad no se deben mendigar, se merecen por dignidad; fue la herencia que a todos sus hijos Dios por igual nos ha dejado; Pero aún así son demasiados los corazones rotos; que aunque por fuera se ven elegantes y bien vestidos; realmente en su interior están destrozados. ¿Cuántas veces hemos pasado por el lado de mendigos de amor y los hemos ignorado? ¿Cuántas veces hemos juzgado mal a personas que hacen lo que hacen, porque están hambrientos de ternura y afecto y nadie se los ha dado?

A lo mejor tú o yo algunas veces nos hemos sentido carentes de cariño y anhelamos que alguien nos ame de tal forma que nos devuelvan la ilusión, lográndose reparar y fortalecer nuestro corazón. Son esos momentos en que hemos perdido lo que más hemos querido, o simplemente no hemos encontrado lo que tanto anhelamos, nos sentimos tan solos y deprimidos que creemos perder la razón.

Seamos de aquellos que son capaces de brindar a todos amor y amistad, hagamos que amando sin distinción, logremos acabar con esa mendicidad; para que podamos construir un mundo mejor y pueda reinar por fin la paz en cada rincón. Es el mandato que El Maestro nos ha querido dejar, cuando nos dijo:

"Ámense unos a los otros como yo los he amado"


Desconozco el autor

Enviado por Lic. Graciela E. Prepelitchi

 

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miércoles, octubre 26, 2005

¿Cómo imaginas la soledad?

Tal vez como una casa sola y vacía, por más grande y lujosa que sea, sola y vacía, sin alegres gritos de niños, sin sonrisas que resuenen en las habitaciones.

O quizá, como un barco solitario, esos que navegan en altamar sin dirección alguna, y son víctimas de las olas y las tormentas

Tal vez, como esos perros que andan solos en las calles, sucios, hambrientos, que se acercan a cualquier mano tendida con esperanzas de comida.

Quizá, como esos ancianos, que en silencio, esperan llegar la muerte, sentados día tras día al lado de una ventana vacía, al borde de la locura, juntando recuerdos en su mente y reviviendo la vida cuando eran jóvenes y felices.

Tal vez, ves la soledad, como a ese hombre, que llega solo y cansado un día de invierno a su departamento, enciende la T.V. y ríe o se disgusta por lo que ve, luego se acicala, se duerme, y al día siguiente vive lo mismo, día tras día, mes tras mes, año tras año.

Quizá la ves, como a los que ya cansados de dar pasos en la tierra, quieren aprender a volar y sueñan con ser ángeles en lugares extraños, saltan al vacío o posan suavemente, caños fríos en sus sienes, mientras cierran los ojos y lloran.

Quizá, ves la soledad como ese calesitero viejo, sentado, aburrido, mientras ve como gira su calesita, donde solamente los fantasmas se divierten, mientras que los niños pasan corriendo a su lado, y se alejan en dirección al futuro, a abrazar sus computadoras.

Tal vez, como a esa mujer o ese hombre, que en una reunión se queda en silencio mirando a la nada, y mira con un poco de nostalgia, y un poco de resentimiento a sus amigos, a sus conocidos, como abrazan a sus amores y están enamorados, mientras que él, o ella, abrazan el aire tibio y solamente acarician su vaso con alcohol.

¿Cómo vez la soledad?

¿Cómo una oportunidad para conocerte, o una oportunidad para aborrecerte?.

¿Para mirar en silencio tus posibilidades o envidiar las acciones de los demás?.

¿Para darte una nueva oportunidad, aunque las olas de la vida hallan arrasado todos tus planes, o para darte por vencido y alejarte de las preocupaciones y tus convicciones desde lo alto de un edificio, atándote una soga al cuello, practicando tiro con tu cabeza o debajo de algo más pesado y veloz?.

¿Cómo ves la soledad?

¿Cómo una oportunidad?

Tal vez no lo creas, pero muchos de los que fracasaron con todas sus esperanzas y talento a cuestas, decidieron darse una nueva oportunidad y tuvieron éxito.

Como ese rey, que preguntándose porque no tenía éxito en su vida, divisó una pequeña hormiga que caminaba por una pared, y la sopló una vez para que cayera, y la hormiga volvía a subir, y la sopló mil veces y otras mil veces la hormiga subió; y finalmente desistió de su empresa y obtuvo su respuesta: Persistencia y valor.

Como el halcón, que tiene que golpear su pico una y otra vez contra las rocas para que crezca uno nuevo y más poderoso, pero esa transición implica dolor y frustración ¿¿¿Te imaginas un halcón sin pico, un halcón mocho???...¿No suena gracioso?.

Pero imagina, que cuando su nuevo pico asoma, el halcón retoma el vuelo y ahora, se ha vuelto un ave más rapaz y poderosa, y cuando todos la ven en los cielos, ignoran su dolor, y claman, para no ser su próxima presa, porque si así fuera, saben que serán víctimas irremediablemente.

¿Cómo vez la soledad?

¿Cómo una oportunidad, o una incomodidad?

¿Cómo inmovilidad o una catarsis?

¿Cómo una evaluación o una afirmación de que puedes utilizar tu tiempo para explorar tus sentimientos y elegir que camino tomar?

No todo es igual, cuando lo ves de distintos ángulos, lo que nos causa risa, para los demás es dolor, lo que nos causa angustia, para los demás es placer; y si ves que en tu soledad se esconden sentimientos que te alejan de la realidad, acuérdate de algo: Todos los que han llegado y habitan en la casa del éxito, han caminado por el sendero de la soledad y han traspasado el umbral de la desesperación, porque la soledad, no es enemiga, cuando la usas para crecer, pero si la lloras, la lamentas y le temes, vendrán a ocupar tu silla y se reirá de ti, mientras que los que sepan manejar sus pasos y crean en las olas de la vida, seguirán sus pasos tranquilos, porque no hay manera de alejarte de los que es natural, porque hoy estás aquí y si lees esto, en soledad o acompañado, sabes que estás más vivo que nunca, y que tu éxito está en marcha, aunque tu dolor de vez en cuando golpee tu puerta, tu corazón se contraiga por los golpes de la vida y tus lágrimas no te dejen ver el camino.

Porque aún así, las almas que caen buscando una salida, y las que fueron pacientes para encontrar un destino, son las que el Buen Dios observa siempre, creo que en algún momento se pregunta: ¿Quién está dispuesto a dejarlo todo por un sueño, y aunque fracase, intentarlo nuevamente, mil veces?.

Por que al igual que el rey, un día, el soplo de Dios se cansará de hacerte caer, y finalmente podrás caminar por tu pared, y nadie, jamás te volverá a detener en tu ascenso. Nadie.



Enviado por: Lic. Graciela E. Prepelitchi [mailto:gprepe@fibertel.com.ar]

 

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domingo, octubre 23, 2005

AMAR A UN SER HUMANO

Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.

Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su verdad interior por si mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.

Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto...si tú quieres recibirlo".

Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de si mismo duda, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.

Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.

Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.

Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tu formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados obscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.

por: E. Genis


Enviado por: Lic. Graciela E. Prepelitchi [mailto:gprepe@fibertel.com.ar]

 

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jueves, octubre 20, 2005

RESPUESTA SUAVE

Hace unos años, la unidad de investigación sobre el habla, en el Kenyon College llevó a cabo una prueba en cooperación con la Marina de los Estados Unidos de Norteamérica. El objetivo fue descubrir cómo afectaba el tono de voz a los marinos, al dárseles las órdenes. Varios experimentos revelaron que la manera cómo se le hablaba a la persona determinaba, en gran parte, la manera como respondía.

Por ejemplo, si se le hablaba en tono suave, respondía de la misma manera. Pero cuando se le gritaba, su respuesta era con igual tono. Esto era cierto sin importar que la comunicación fuera cara a cara, por el intercomunicador o por teléfono.

Lo que decimos, y cómo lo decimos, hacen la diferencia en la reacción que recibamos. Cuántas discusiones y situaciones tensas pudieran evitarse si probáramos a utilizar una respuesta suave



Donald Hungerford

Enviado por: Lic. Graciela E. Prepelitchi [mailto:gprepe@fibertel.com.ar]

 

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lunes, octubre 17, 2005

SOMOS ÚNICOS

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SOMOS ÚNICOS

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.

El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.

Volviéndose al Pino, lo halló
Caído porque no podía dar uvas como la Vid.

Y la Vid se moría porque no podía
Florecer como la Rosa

La Rosa lloraba por no ser fuerte
y sólida como el Roble.

Entonces encontró una planta, una
Fresia, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó:

- ¿Cómo es que creces tan
Saludable en medio de este jardín mustio y umbrío?

La flor contestó:
- No lo sé. Quizás sea porque
Siempre supuse que cuando me plantaste, querías
Fresias. Si hubieras querido un Roble, lo habrías plantado.

En aquel momento me dije:
"Intentaré ser Fresia de la mejor Manera que pueda."

Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia.

Simplemente mírate a ti mismo.
No hay posibilidad de que seas otra persona.

Puedes disfrutarlo y florecer regado con tu amor por ti, o puedes marchitarte en tu propia condena.

Somos esto que somos.
Vivimos marchitándonos en nuestras propias insatisfacciones, en nuestras absurdas comparaciones con los demás.
"Si yo fuera..." "si yo tuviera..."

Siempre conjugando el futuro incierto en vez del presente concreto, empecinados en no querer ver, que la felicidad es un estado subjetivo, voluntario.
Podemos elegir hoy, estar felices con lo que somos, con lo que tenemos.

Sólo podremos florecer el día que aceptemos que somos lo que somos, que somos únicos y que nadie puede hacer lo que nosotros vinimos a hacer
a este mundo

 

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sábado, octubre 15, 2005

LA FELICIDAD... NUNCA SE VA

La felicidad no tiene contrapuesto porque nunca se pierde. Puede estar oscurecida, pero nunca se va porque tú eres felicidad. La felicidad es tu esencia, tu estado natural y, por ello, cuando algo se interpone, la oscurece, y sufres por miedo a perderla. Te sientes mal, porque ansías aquello que eres. Es el apego a las cosas que crees que te proporcionan felicidad lo que te hace sufrir. No has de apegarte a ninguna cosa, ni a ninguna persona, ni aun a tu madre, porque el apego es miedo, y el miedo es un impedimento para amar. El responsable de tus enfados eres tú, pues aunque el otro haya provocado el conflicto, el apego y no el conflicto es lo que te hace sufrir. Es el miedo a la imagen que el otro haya podido hacer de ti, miedo a perder su amor, miedo a tener que reconocer que es una imagen la que dices amar, y miedo a que la imagen de ti, la que tú sueñas que él tenga de ti, se rompa. Todo tiempo es un impedimento para que al amor surja. Y el miedo no es algo innato sino aprendido.

El miedo es provocado por lo que no existe. Tienes miedo porque te sientes amenazado por algo que ha registrado la memoria. Todo hecho que has vivido con angustias, por unas ideas que te metieron, queda registrado dentro de ti, y sale como alarma en cada situación que te lo recuerda. No es la nueva situación la que le llena de inseguridad, sino el recuerdo de otras situaciones que te contaron o que has vivido anteriormente con una angustia que no has sabido resolver. Si despiertas a esto, y puedes observarlo claramente, recordando su origen, el miedo no se volverá a producir, porque eliminarás el recuerdo.


Autor:Anthony de Mello

Enviado por: Lic. Graciela E. Prepelitchi [mailto:gprepe@fibertel.com.ar]

 

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El sueño del sultán

Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes.

Después de despertar, ordenó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.

- ¡Qué desgracia Mi Señor! - exclamó el Sabio

- Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.

- ¡Qué insolencia! - gritó el Sultán enfurecido

¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa?

- ¡Fuera de aquí!

Llamó a su guardia y encargó que le dieran cien latigazos.

Más tarde mandó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado.

Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:

- ¡Excelso Señor!

Gran felicidad os ha sido reservada.

El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes. Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro.

Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:

- ¡No es posible!

La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio.
No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.

- Recuerda bien amigo mío - respondió el segundo Sabio: "Que todo depende de la forma en el decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse.

 

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UN HIJO...

Un hombre rico y su hijo tenían gran pasión por el arte.

Tenían de todo en su colección; desde Rafael hasta Picasso.

Muy a menudo, se sentaban juntos a admirar las grandes obras de arte, desgraciadamente, el hijo fue a la guerra.

Fue muy valiente y murió en la batalla mientras rescataba a otro soldado.

El padre recibió la noticia y sufrió profundamente la muerte de su único hijo.

Un mes más tarde, justo antes de la Navidad, alguien tocó a la puerta.

Un joven con un gran paquete en sus manos dijo al padre:

- Señor, usted no me conoce, pero yo soy el soldado por quien su hijo dio la vida. Él salvó muchas vidas ese día, me estaba llevando a un lugar seguro cuando una bala le atravesó el pecho, muriendo así instantáneamente.

Él hablaba muy a menudo de usted y de su amor por el arte.

El muchacho extendió los brazos para entregar el paquete: "Yo sé que esto no es mucho. Yo no soy un gran artista, pero creo que a su hijo le hubiera gustado que usted recibiera esto."

El padre abrió el paquete. Era un retrato de su hijo, pintado por el joven soldado.

Él contempló con profunda admiración la manera en que el soldado había capturado la personalidad de su hijo en la pintura.

El padre estaba tan atraído por la expresión de los ojos de su hijo que los suyos propios se arrasaron de lágrimas.

Le agradeció al joven soldado y ofreció pagarle por el cuadro. "Oh no, Señor, yo nunca podría pagarle lo que su hijo hizo por mí. Es un regalo."

El padre colgó el retrato arriba de la repisa de su chimenea.

Cada vez que los visitantes e invitados llegaban a su casa, les mostraba el retrato de su hijo antes de mostrar su famosa galería.

El hombre murió unos meses más tarde y se anunció una subasta con todas las pinturas que poseía.

Mucha gente importante e influyente acudió con grandes expectativas de hacerse con un famoso cuadro de la colección. Sobre la plataforma estaba el retrato del hijo. El subastador golpeó su mazo para dar inicio a la subasta.

"Empezaremos los remates con este retrato del hijo, ¿quién ofrece por este retrato?"

Hubo un gran silencio. Entonces una voz del fondo de la habitación gritó:

"Queremos ver las pinturas famosas. Olvídese de esa".

Sin embargo el subastador persistió:

"¿Alguien ofrece algo por esta pintura? ¿$100.00? ¿$200.00?"

Otra voz gritó con enojo: "No venimos por esa pintura, venimos por los Van Goghs, los Rembrandts. Vamos a las ofertas de verdad"

Pero aún así el subastador continuaba su labor: "El Hijo, El Hijo, ¿Quién se lleva El hijo?"

Finalmente una voz se oyó desde atrás, el viejo jardinero del padre y del hijo. Siendo un hombre muy pobre, era lo único que podía ofrecer.

"Tenemos $10 ¿Quien da $20?", grito el subastador."

La multitud se estaba enojando mucho. No querían la pintura de "El Hijo".

Querían las que representaban una valiosa inversión para sus propias colecciones.

El subastador golpeó por fin el mazo: "Va una, van dos, VENDIDA por $10"

"Empecemos con la colección!", gritó uno.

El subastador soltó su mazo y dijo: "Lo siento mucho, damas y caballeros, pero la subasta llegó a su final"

"Pero, ¿y las pinturas?", dijeron los interesados.

"Lo siento", contestó el subastador, "cuando me llamaron para conducir esta subasta, se me dijo de un secreto estipulado en el testamento del dueño. Yo no tenía permitido revelar esta estipulación hasta este preciso momento. Solamente la pintura de "EL HIJO" sería subastada. Aquel que la aceptara heredaría absolutamente todas las posesiones de este hombre, incluyendo las famosas pinturas. El hombre que aceptó quedarse con "EL HIJO" se queda con TODO".

Quien ama a su Hijo lo tiene todo.

 

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viernes, octubre 14, 2005

¿POR QUÉ LLORAS MAMÁ?

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¿POR QUÉ LLORAS MAMÁ?

¿Por qué lloras Mamá? ¿Acaso porque te has dado cuenta que muy pequeña soy y no crezco como los demás? No creas que es un castigo, ni que fue tu culpa o la de papá, soy una obra de Dios, El me soñó así, me hizo pequeña para cosas grandes lograr...

¿Por qué lloras Mamá? ¿Será porque en la calle cuando salgo contigo los demás me han de mirar?... ellos me miran porque soy especial; no sientas tristeza, más bien experimenta el orgullo que da, el ser mi Madre, y el que Dios me haya confiado a tus manos para que me sepas cuidar.

¿Por qué lloras Mamá? ¿Será porque me he tardado mucho en poder caminar, y cuando por fin lo hago doy pasos cortos y lentos que parece que estuviera en desventaja ante los demás?... No te preocupes
mamá, mis pasos quizás son cortos, pero mis pisadas son firmes y dejarán huellas en los corazones que a lo largo del camino me he de encontrar... con tu amor me llenarás de fuerzas, para llegar bien
lejos, y con mis sueños poder volar...

¿Por qué lloras Mamá? ¿Acaso por las risas y comentarios de los demás?... No llores por eso, Mamá, las cosas deben doler y afectar depende de quien vengan; ellos no me conocen, no han sabido descubrir la grandeza que esconden las cosas pequeñas; no saben ver con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos.

¿Por qué lloras Mamá? ¿Temes por mi futuro o por lo que será de mí después? No tengas miedo Mamá, con todo lo que cada día aprendo de ti y de papá, sé que nada será imposible y mis sueños podré realizar;
además, Dios no nos abandona y a mi lado siempre va a estar.

No llores por mí mamá, sé que hay muchas cosas que te preocupan y te hacen llorar y aunque no lo hagas delante de mí, lo siento, porque eres mi mamá... quiero que te sientas muy feliz, de que Dios te haya escogido para ser mi mamá, yo voy a darte lo mejor de mí, voy a llegar tan lejos que muy orgullosa vas a estar; entonces no habrán más lagrimas de tristeza sino de felicidad...

¿Por qué lloras mamá? Si yo no quiero ser tu tristeza, sino tu felicidad; no tengas miedo ni me sobreprotejas, no me des un mundo hecho, quiero aprender a construirlo por mí misma y con el apoyo y la confianza que tu y papá me dan; así estaré siempre segura que aunque soy muy pequeña todo lo que me proponga lo voy a lograr; nada será
demasiado alto ni difícil para mí; porque sé que crezco en la medida que con mi testimonio de vida hago crecer a los demás..

Sonríe Mamá; porque yo me siento feliz y orgullosa de que Tú seas mi mamá...

KARY ROJAS

Enviado por: Ana María [mailto:anaferra@altoalmanzora.org]

 

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PEQUEÑAS GRANDES COSAS.....


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HACER DE CADA MOMENTO UNA VIDA, Y DE LA VIDA UN ÚNICO MOMENTO, ESTO ES LA FELICIDAD


Los mejores perfumes vienen en frascos chicos.
Las grandes amistades se prueban en los gestos pequeños.


Corazón sin inteligencia es un peligro.
Inteligencia sin corazón es un desastre.


Vida sin palabras es triste.
Palabras sin vida es más aún :
un desperdicio.


La música eleva y el amor arrebata.
Dos alas que nos llevan lejos.


La distancia crea nostalgia.
La nostalgia es presencia ausente de alguien querido.


Los malos no pierden tiempo.
¿ por qué perdemos tanto tiempo peleando ?


Muchos se buscan a sí mismos, en las amistades que cultivan.
Así como Narciso, buscan reflejar sus rostro en las aguas de la vanidad.


El fuego enciende.
El amor nos hace ascender en la escala del querer bien.


Hacer favores no es lo más difícil en la amistad.
Amigo verdadero es aquel que jamás nos traiciona o abandona.


Los grandes encuentros se alimentan de pequeños encuentros anteriores.


Sobra en la vida quien no aprende a servir.


Si encuentras bueno ser importante, un día descubrirás que es más importante ser bueno.


Nadie es insustituible.
Pero todos somos útiles y necesarios.


Qué triste si no hubiera personas necesitadas, necesitadas de nuestro amor.


Dónde, cómo, cúando, y cúanto... no es lo esencial en la fraternidad.
Lo más importante es amar siempre, con respeto y lealtad.


Empecé a amar la vida y ella dejó de ser enigma para mí.


¿ Quíeres elevar el mundo ?
Comienza en casa, elevándote a ti mismo, a través de la conversación.


La voz de la persona amiga es la nota más suave en la orquesta de la vida.


Quien ha llorado mucho tiempo tiene los ojos más claros para escrutar las estrellas y ojos más profundos para las cosas de todos los días.


Derrotar a un ignorante en una discusión, es simplemente imposible.


Quien sintió la muerte de cerca, mira la vida bajo otras perspectivas.


Quien escapa a un peligro, ama la vida con una intensidad mayor.


Descubrí el potencial de mi luz interior , cuando pasé a iluminar a mis hermanos.


En la sociedad, los objetos tienen precio, los hombres tienen dignidad.


Dices que tu vida está acabada ?
Piensa que aún no la iniciaste.

Ama a las personas como son,
que ellas terminarán siendo lo que deben ser.



¿ QUIERES PERMANCER VIVO ENTRE LOS TUYOS, AÚN DESPUÉS DE MUERTO ?

AMALOS, AQUÍ EN LA TIERRA.

PEQUEÑA GRAN VERDAD:
LA REPETICIÓN CANSA, EN LA VIDA,
MENOS EN EL TERRENO DEL AMOR
DONDE LA PALABRA REPETIDA CIEN VECES,
¡ TIENE SABOR DE NOVEDAD ETERNA !



De: Roque Schneider
El valor de las pequeñas cosas


Enviado por: Ana María [mailto:anaferra@altoalmanzora.org]

 

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martes, octubre 11, 2005

DIEZ MANDAMIENTOS DE UN NIÑO A SUS PADRES

1-Mis manos son pequeñas, por favor no esperes perfección cuando tiendo la cama, hago un dibujo o lanzo la pelota.
Mis piernas son pequeñas, por favor camina más lento para que pueda ir junto a ti.

2- Mis ojos no han visto el mundo como tú lo has visto, por favor, déjame explorarlo, no me limites innecesariamente.

3- El trabajo siempre estará allí. Yo seré pequeño solo por un corto tiempo, por favor, tómate un tiempo para explicarme las cosas maravillosas de este mundo y hazlo con alegría.

4- Mis sentimientos son frágiles, por favor está pendiente de mis necesidades, no me retes todo el día (a ti no te gustaría ser retado por ser tan duro)

Trátame como te gustaría a ti ser tratado.

5- Soy un regalo especial de Dios, por favor atesórame como Dios quiso que lo hicieras, respetando mis acciones, dándome principios y valores con los cuales vivir y enseñándome amorosamente.

6- Necesito tu apoyo y tu entusiasmo, no solo tus críticas, para crecer. Por favor, no seas tan estricto, recuerda, puedes criticar las cosas que hago sin criticarme a mí.

7- Por favor, dame libertad para tomar decisiones propias. Permite que me equivoque, para que pueda aprender de mis errores. Así algún día estaré preparado para tomar las decisiones que la vida requiere de mí.

8- Por favor, no hagas todo por mí. De alguna forma eso me hace sentir que mis esfuerzos no cumplieron con tus expectativas. Yo sé que es difícil, pero deja de compararme con mi hermano o hermana.

9- No temas alejarte de mí por un tiempito. Los niños necesitamos vacaciones de los padres, así como los padres necesitan vacaciones de sus hijos.

10- Llévame a la iglesia o dame ejemplos de vida espiritual. Yo disfruto aprendiendo.

Autor desconocido.

 

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miércoles, octubre 05, 2005

Del Matrimonio

Altamira habló y dijo:

- ¿Qué tienes que decirnos del Matrimonio, Maestro?

Y esta fue la respuesta:

- Nacísteis juntos y juntos permaneceréis para siempre. Aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.

Juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios. Mas dejad que en vuestra unión crezcan los espacios. Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.

Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión. mejor es que sea un mar que se mezcla entre las orillas de vuestra alma.

Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis solo en una. Compartid vuestro pan, mas no comáis de la misma hogaza.

Cantad y bailad juntos, alegraos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces.

Hasta las cuerdas del Laud están separadas, aunque vibren con la misma música.

Ofreced vuestro corazón, pero no que se adueñen de él. Porque sólo la mano de la Vida puede contener vuestros corazones.

Y permaneced juntos, mas no demasiado juntos: porque los pilares sostienen el templo, pero están separados. Y ni el roble ni el ciprés crecen el uno a la sombra del otro.


Autor: Kalil Gibrán

Enviado por Lic.Graciela E. Prepelitchi [mailto:gprepe@fibertel.com.ar]

 

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