miércoles, agosto 31, 2005

Continúa tocando

Deseando encaminar, el progreso de su jóven hijo, en el piano, una madre, lo llevó a un concierto de Paderewski. Después de sentarse, la madre, vió a una amiga en la platea y fue hasta ella, para saludarla.

Teniendo la oportunidad, de explorar las maravillas del teatro, el pequeño niño, se levantó y eventualmente, sus exploraciones, lo llevaron a una puerta, donde estaba escrito: "PROHIBIDA LA ENTRADA".

Cuando las luces se fueron apagando, y el concierto estaba listo para comenzar, la madre retornó a su lugar y descubrió que su hijo no estaba allí.

De repente las cortinas se abrieron y las luces cayeron, sobre un impresionante piano Steinway, en el centro del escenario. Horrorizada, la madre, vió a su hijo, sentado al teclado, inocentemente, cantando las notas de "Din, don, dan, Din, don, dan".

En aquel momento, el gran maestro de piano, hizo su entrada, rápidamente, fue al piano, y susurró en el oído del pequeño:

"No pares, continúa tocando".

Entonces, detrás del niño, Paderewski extendió su mano izquierda y comenzó a acercarla, hacia la parte de abajo del teclado. Luego, colocó su mano derecha alrededor del pequeño y acrecentó un bello acompañamiento de melodía. Juntos, el viejo maestro y el jóven novicio, transformaron una situación embarazosa, en una experiencia, maravillosamente creativa. El público, estaba perplejo.

Es así, como las cosas son con Dios. Lo que podemos conseguir por cuenta propia, mal vale mencionar. Hacemos lo mejor posible, más los resultados, no son exactamente como una música, graciosamente fluida. Más, con las manos del Maestro, las obras de nuestras vidas, verdaderamente, pueden ser lindas.

La próxima vez, que usted decida, realizar grandes actos, escuche atentamente. Usted, puede oír la voz del Maestro, susurrando en su oído:

"No pares, continúa tocando".

Sienta sus brazos amorosos a su alrededor. Sepa que sus fuertes manos, están tocando, el concierto de su vida. Recuerde, Dios no llama a aquellos, que están equipados. Él, equipa a aquellos, que son llamados. Y Él, siempre estará allí, para amarlo y guiarlo, hacia grandes cosas.



Ignoramos autor


Enviado por: Asun Carretero [mailto:asuncarretero@telefonica.net]

 

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LOS CUATRO ACUERDOS DE LA SABIDURÍA TOLTECA

1.- No supongas.
  • No des nada por supuesto.
  • Si tienes duda, aclárala.
  • Si sospechas, pregunta.

Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que NO TIENEN FUNDAMENTO.

2.- Honra tus palabras.

  • Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
  • Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; si no te honras a ti mismo, no te amas.
  • Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo, es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.

Eres auténtico. y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.

3.-Haz siempre lo mejor que puedas.

  • Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada.

4.- No te tomes NADA personal.

  • Ni la peor ofensa.
  • Ni el peor desaire.
  • Ni la más grave herida.

Según la tradición Tolteca, poniendo en práctica estos cuatro acuerdos tu
vida puede cambiar, siempre y cuando seas impecable con ello.
En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se
lastima a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo



Autor desconocido.
Aportación de Juan De Dios Flores Arechiga.
lance_group@puebla.megared.net.mx

 

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lunes, agosto 29, 2005

INSTRUCCIONES PARA VIVIR EN LA TIERRA.

Recuerdo que antes que yo naciera, estaba preocupado porque no conocía el mundo al que llegaría. Entonces le pedí a Dios instrucciones para vivir en esta tierra. Dios acercó su voz a mi oído y me dijo:

Sé como el sol. Levántate temprano y no te acuestes tarde.
Sé como la luna. Brilla en la oscuridad, pero sométete a la luz mayor.
Sé como los pájaros. Come, canta, bebe y vuela.
Sé como las flores. Enamoradas del sol, pero fieles a sus raíces.
Sé como el buen perro. Obediente, pero nada más a su Señor.
Sé como la fruta. Bella por fuera, saludable por dentro.
Sé como el día. Que llega y se retira sin alardes.
Sé como el oasis. Da tu agua al sediento.
Sé como el río. Siempre hacia adelante.
Sé como la luciérnaga. Aunque pequeña, emite su propia luz.
Sé como el agua. Buena y transparente.
Sé como José. Cree en tus sueños.
Sé como Lázaro. Levántate y anda. Y sobre todas las cosas,
Sé como el cielo: la morada de Dios.

Señor, no permitas que me quede donde estoy. Ayúdame a llegar donde Tú Quieres!!!.

 

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ALCANZA TU SUEÑO

.
ALCANZA TU SUEÑO


Sé firme en tus actitudes y
perseverante en tu ideal.

Pero sé paciente, no pretendiendo
que todo te llegue de inmediato.

Haz tiempo para todo, y todo
lo que es tuyo, vendrá a tus manos
en el momento oportuno.

Aprende a esperar el momento exacto
para recibir los beneficios que reclamas.

Espera con paciencia a que maduren los frutos
para poder apreciar debidamente su dulzura.

No seas esclavo del pasado
y los recuerdos tristes.

No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.

¡Lo que pasó, pasó!

De ahora en adelante procura construir
una vida nueva, dirigida hacia lo alto
y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.

Haz como el sol que nace cada día,
sin acordarse de la noche que pasó.

Sólo contempla la meta
y no veas que tan difícil es alcanzarla.

No te detengas en lo malo que has hecho;
camina en lo bueno que puedes hacer.

No te culpes por lo que hiciste,
más bien decídete a cambiar.

No trates que otros cambien;
sé tú el responsable de tu propia vida
y trata de cambiar tú.

Deja que el amor te toque
y no te defiendas de él.

Vive cada día, aprovecha el pasado para bien
y deja que el futuro llegue a su tiempo.

No sufras por lo que viene, recuerda que
"cada día tiene su propio afán".

Busca a alguien con quien compartir
tus luchas hacia la libertad;
una persona que te entienda,
te apoye y te acompañe en ella.

Si tu felicidad y tu vida
dependen de otra persona,
despréndete de ella y ámala,
sin pedirle nada a cambio.

Aprende a mirarte con amor y respeto,
piensa en ti como en algo precioso.

Desparrama en todas partes
la alegría que hay dentro de ti.

Que tu alegría sea contagiosa
y viva para expulsar la tristeza
de todos los que te rodean.

La alegría es un rayo de luz
que debe permanecer siempre encendido,
iluminando todos nuestros actos
y sirviendo de guía a todos
los que se acercan a nosotros.

Si en tu interior hay luz y dejas abiertas
las ventanas de tu alma,
por medio de la alegría, todos los que pasan
por la calle en tinieblas,
serán iluminados por tu luz.

Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo
que te toca realizar en la vida.

El trabajo ennoblece a aquellos
que lo realizan con entusiasmo y amor.

No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser
bien o mal realizados.

Da valor a tu trabajo,
cumpliéndolo con amor y cariño
y así te valorarás a ti mismo.

Dios nos ha creado para realizar un sueño.

Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.

Pongamos la vida en ello y
si nos damos cuenta que no podemos,
quizás entonces necesitemos hacer
un alto en el camino y experimentar
un cambio radical en nuestras vidas.

Así, con otro aspecto, con otras posibilidades
y con la gracia de Dios, lo haremos.

No te des por vencido,
piensa que si Dios te ha dado la vida,
es porque sabe que tú puedes con ella.

El éxito en la vida no se mide
por lo que has logrado,
sino por los obstáculos que has tenido
que enfrentar en el camino.

Tú y sólo tú escoges la manera
en que vas a afectar el corazón de otros
y esas decisiones son de lo que se trata la vida.

"Que este día sea el mejor de tu vida
para alcanzar tus sueños".


Enviado por Lic. Graciela E. Prepelitchi

 

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jueves, agosto 25, 2005

Decálogo de la sonrisa

...
Decálogo de la sonrisa
...

1.- ¿Qué causa una sonrisa? Nada

2.- ¿Cuánto puede producir? Mucho

3.- ¿Cuánto tiempo dura? Un instante

4.- ¿Y su recuerdo? A veces toda la vida

5.- ¿Quién es tan pobre que no la pueda dar? Nadie.

6.- ¿Quién es tan rico que no la necesite? Nadie

7.- ¿Se empobrece el que la da? No, se enriquece

8.- ¿Quién está más necesitado de una sonrisa? El que no la tiene para dar

9.- ¿Cuál es el valor social de una sonrisa? Sustituye cualquier palabra

10 ¿Cuál debe ser nuestra consigna?

¡Sonreír siempre!

Enviado por De: Ana María

 

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Sábanas

Una pareja de recién casados, se mudó para un barrio muy tranquilo. En la primera mañana en la casa, mientras tomaba café, la mujer reparó a través de la ventana que una vecina colgaba sábanas en el tendedero.

-Qué sábanas sucias está colgando en el tendedero! Está precisando de un jabón nuevo...¡si yo tuviese intimidad le preguntaría si ella quiere que yo le enseñe a lavar la ropa!

El marido miró y se quedó callado.

Algunos días después, nuevamente , durante el desayuno, la vecina colgaba sábanas en el tendedero y la mujer comentó con el marido:

-¡Nuestra vecina continúa colgando las sábanas sucias! ¡Si yo tuviese intimidad le preguntaría si ella quiere que yo le enseñe a lavar la ropa!

Y así, cada dos o tres días, la mujer repetía su discurso, mientras la vecina colgaba su ropa en el tendedero.

Había pasado un mes, la mujer se sorprendió al ver las sábanas siendo tendidas, y entusiasmada fue a decir al marido:

-¡Mira, ella aprendió a lavar la ropa¡ ¿Será que la otra vecina le enseñó? Porque yo no hice nada.

El marido calmosamente respondió:

-No, hoy yo me levanté más temprano y lavé los vidrios de nuestra ventana.

______


Y así es. Todo depende de la ventana, a través de la cual observamos los hechos.

Antes de criticar, verifique si usted hizo alguna cosa para contribuir.

Verifique sus propios defectos y limitaciones.

Debemos mirar, antes de todo, para nuestra propia casa, para adentro de nosotros mismos.



LAVE SUS VIDRIOS.

ABRA SU VENTANA.


Anónimo
Enviado por: De: Agustín Pimentel

 

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miércoles, agosto 24, 2005

HACIENDO LIMPIEZA

Recibí la noticia de que vendrá mi prima de vacaciones a pasar unos días en casa; inmediatamente empecé los preparativos para recibirla como merece....

Según yo, siempre tengo la casa limpia y me admiro cuando llego a una casa y está sin barrer; mis hijos ya saben que si al llegar yo a casa encuentro algo fuera de su lugar, explotó inmediatamente....Bueno volvamos a lo de la limpieza de casa, a pesar de que aparentemente tengo la casa limpia decidí hacer aseo general.....

Y cual fue mi sorpresa al ver que tenía basura acumulada, cosas inservibles, polvo en los rincones, papeles sin importancia ocupando espacio, etc....

Y entonces se me vino a la mente que si así tenía mi casa, a la mejor así tenía mi alma y conciencia, según yo aparentemente tranquila y limpia; sin perder mas tiempo también me he propuesto hacer limpieza general y profunda......


Empiezo por revisar cuidadosamente cada espacio de mi interior, para encontrar todo aquello que es inservible y nocivo.

Inmediatamente tomé el plumero para sacudir todos los rincones que estaban cubiertos con polvo de olvido y frustraciones.....

Luego paso a revisar los cajones de mi corazón que sirven para guardar recuerdos; tiré todos las experiencias amargas, todo rescoldo de aquel resentimiento que aún se encontraba por ahí....


Descubrí algunas manchitas en mi alma, producidas por sentimientos negativos como el odio y el orgullo, las lave con delicadeza y empeño; utlizando jabón de perdón y enjuagando con abuandante agua de humildad.....


Vi que en mi corazón había algunas grietas causadas por las desilusiones, entonces también decidí darle una resanadita con una mezcla de ilusiones y esperanzas......


Luego me puse a barrer minuciosamente, cuidando de no dejar ni la más mínima mancha de polvo; era necesario para que quedará mi alma limpia de toda mezquindad....


Planché con sumo cuidado mi alma, por si había quedado alguna arruguita provocada por la duda o desconfianza, la deje impecable....

Me quede asombrada al final de mi tarea:

-Cuánta basura tenía dentro de mi!......viejos resentimientos, amarguras, frustraciones, cosas que según yo había olvidado y seguían ahí ocupando espacio, impidiendome llenarme de amor........

Hoy me siento mas liviana, mas libre, en mi mente y corazón hay mas espacio para el amor....

Y como no quiero mi alma ensuciar tomaré algunas precauciones:


Me vacunaré contra todo sentimiento mezquino; con una buena dosis de esperanza, ilusión, confianza, humildad y sobretodo de amor...


Sembraré en mi corazón un jardín de flores de amistad, solidaridad, ternura, impidiendo así que crezca la mala yerba...

La tarea mas ardua que tendré es aprender a dominar mi carácter, que ha sido el causante de que tuviera tanta basura en mi interior..... Se que lo podré amansar, pues a pesar de ser como un fuerte toro, tengo a mi mejor entrenador para lograrlo: DIOS.......


Desconozco el autor

Enviado por: Lic. Graciela E. Prepelitchi

 

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martes, agosto 23, 2005

NO TE RINDAS

NO TE RINDAS


Cuando las cosas vayan mal como a veces pasa.

Cuando el camino parezca cuesta arriba.

Cuando tus recursos mengüen y tus deudas suban,

Y al querer sonreír, tal vez suspiras.

Cuando tus preocupaciones te tengan agobiado,

Descansa si te urge, pero no te rindas.



La vida es rara con sus vueltas y tumbos

Como todos muchas veces comprobamos.

Y muchos fracasos suelen acontecer

Aún pudiendo vencer de haber perseverado.

Así es que no te rindas aunque el paso sea lento.

El triunfo puede estar a la vuelta de la esquina.



El triunfo es el fracaso visto al revés;

Es el matiz plateado de esa nube incierta

Que no te deja ver su cercanía...

Aún estando bien cerca.

Por eso, decídete a luchar sin duda,

Porque en verdad, cuando todo empeora,

el que es valiente, no se rinde, lucha!



Autor: Rudyard Kipling

 

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La Cajita Vacia

La historia cuenta que hace algún tiempo un hombre castigó a su hija de 5 años por

desperdiciar un rollo de papel dorado para envolver regalos.

Estaban muy mal de dinero y se molestó mucho cuando la niña pego todo el papel dorado en una cajita que puso debajo del árbol de navidad.

Sin embargo, la mañana de navidad, la niña le trajo la cajita envuelta con el papel dorado a su padre diciendo:

- Esto es para ti, papá.

El padre se sintió avergonzado por haberse molestado tanto la noche anterior, pero su molestia resurgió de nuevo cuando comprobó que la caja estaba vacía y le dijo en tono molesto:

- ¿No sabe usted señorita que cuando uno dá un regalo debe haber algo dentro del paquete?

La niña se giró con lágrimas en los ojos y le dijo:

- Pero papi, no esta vacía. Le puse besitos hasta que se llenó.

El padre entonces, conmovido, abrazó a la niña y pidió que le perdonara su horrible manera de proceder.

Un tiempo después, un accidente se llevó la vida de la niña y el padre conservó la cajita dorada junto a su cama por el resto de su vida.

Cuando se sentía solo y desanimado, metía su mano en la caja y sacaba un beso imaginario de ella.

En un sentido muy cierto, todos nosotros, los humanos hemos recibido una cajita dorada llena de amor incondicional y besitos de nuestros hijos, familia, amigos....No hay regalo más precioso que uno pueda recibir.


Enviado por: juliomunoz

 

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¿Qué Pasa con la Mucha Gente que Fracasa?

¿Qué Pasa con la Mucha Gente que Fracasa?
Mons. Rómulo Emiliani, c.m.f.


Hay muchas personas que en un momento de su vida han dicho: "Todavía es muy pronto para empezar a luchar por mis metas" y creyeron que la vida se estancaba en un apartado eterno: la juventud. Pensaron que el tiempo se detenía y que "mañana", cuando tuvieran 20 años, 25, 30... cuando fueran a la universidad, cuando se casaran, cuando... Y fue transcurriendo el tiempo y un día se encontraron con la terrible sorpresa: El tiempo había pasado, la juventud había desaparecido. Se había esfumado una parte vital de la existencia. El agua del río que había corrido, ya no se devolvía. Lo que parecía eterno, la etapa juvenil, se había diluido y el encuentro con la realidad era espantoso. ¡Qué frustración!

Existencias grises e inútiles, desperdiciadas, porque creyeron que todavía no era tiempo para empezar. Que "mañana" sería el momento. Postergando decisiones, dejando de hacer cosas importantes. Mucha gente se encuentra ahora con las manos vacías, lamentándose de haber dejado escapar tiempo precioso, tiempo que se fue para nunca más volver. No comenzaron a luchar, no tomaron la vida en serio. No sembraron esfuerzos, ideales, sacrificios y, por eso, ahora la cosecha es tan pobre.

Por eso decimos: Nunca es temprano para empezar a labrar un porvenir pleno. Nunca es temprano para adquirir el hábito del estudio, del trabajo, de la oración, del pensar, del empeñarse en luchar por ideales. La vida se pasa rapidito. Todo corre más veloz de lo que suponíamos cuando éramos jovencitos. Ahora es el momento. No podemos dejar para otro día, para otro año, lo que ya se puede hacer. La oportunidad es única y no deje para mañana lo que hoy puede hacer.

Sí, joven, la vida se nos presenta algunas veces como un espejismo donde todo lo vemos muy quieto, estable, casi inmóvil. ¡Y qué va! Todo se mueve. Los planetas, el universo, el corazón, las células, la vida entera y el tiempo. Sí, el tiempo marcha hacia adelante sin detenerse. Y es irreversible. Nada lo detiene. El ayer jamás volverá. Esto es muy serio para tomarlo en broma. El tiempo que quedó atrás jamás se podrá recuperar. Por eso, ahora es el momento de actuar. ¡Hoy!

Pero el que lee este mensaje y se siente más o menos reflejado en lo que hemos dicho, le manifestamos: ¡Nunca es tarde para triunfar! Es cierto que desperdició tiempo en el pasado, pero todavía está vivo. Todavía tiene tiempo. Sí. Nunca se es demasiado viejo para tratar de triunfar. No hay edad que le impida el empezar. Usted puede comenzar su lucha por sus ideales y dedicar tanta intensidad en lo que pretende, en lo que desea. Usted puede conseguir lo que aspira. Cualquier día es oportuno para empezar. Lo grave sería no dar el primer paso o dejar de dar el último que se necesita para llegar a la meta. Porque muchos están a mitad de camino, tentados en no dar los últimos pasos que se necesitan para llegar a la meta. ¡No se rinda, por favor! El éxito puede estar a la vuelta de la próxima esquina que le falta por alcanzar. No sea de ese número de personas que empiezan con ánimo y esperanza y trabajan y actúan, pero después de unos años su resistencia comienza a flaquear y se convencen de que ya no vale la pena buscar más éxito y se dejan llevar por el desánimo.

No se rinda a mitad del camino. ¡Levante su frente y suba cada día un peldaño más! Todo obstáculo es posible de vencer. Don Bosco repetía esta frase: "Yo, cuando encuentro un obstáculo, le doy una gran vuelta y paso hasta el otro lado. Pero... ¿echar para atrás? Jamás. Eso nunca." La constancia todo lo alcanza. Dios no regala a nadie sus triunfos fácilmente, pero siente mucho gusto en repartirlos entre los que no se desaniman en la lucha por conseguirlos.

No se olvide que nunca es tarde para empezar y mientras tenga vida puede luchar. Si le pide ayuda al Señor, Él tiene todo el poder y la gloria y le puede dar lo que usted necesita: iluminación, esperanza, fortaleza, dominio de sí mismo y valentía. Y recuerde, con Dios, ¡usted es invencible!


Enviado por Lic. Graciela E. Prepelitchi

 

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domingo, agosto 21, 2005

RAICES PROFUNDAS

Tiempo atrás, yo tenía un vecino médico, cuyo "hobby" era plantar árboles en el enorme patio de su casa. A veces observaba, desde mi ventana, su esfuerzo por sembrar plantas y más plantas, todos los días. Lo que llamaba mi atención, era que él apenas regaba los brotes y, después de algún tiempo, noté que sus árboles demoraban mucho en crecer.

Cierto día, me aproximé al médico y le pregunté si no tenía temor de que las plantas no creciesen. Con un aire orgulloso pero seguro, me describió su teoría.
Me dijo que, si regase sus árboles, las raíces se acomodarían en la
superficie y quedarían siempre esperando por el agua fácil, que venía de encima. Como él no las regaba, las plantas demorarían más para crecer, pero sus raíces tenderían a migrar para lo más profundo, en busca del agua y de las varias nutrientes que encontraban en las capas más hondas del suelo.

Así, según él, los árboles tendrían raíces profundas y serían más
resistentes a la intemperie. Y agregó que frecuentemente daba unas palmadas en sus plantas, con un diario doblado, para que se mantuvieran siempre despiertas y atentas.

Poco después viajé para vivir en otro país, y no volví a recordar el
hecho.
Hasta que luego de varios años, al retornar del exterior, fui a dar una
mirada a mi antigua residencia. Al acercarme, ví un bosque que no estaba antes.
¡Mi antiguo vecino, había concretado su sueño!.

Aquel era un día de viento muy fuerte y helado; los árboles de la calle
estaban arqueados, como si no resistieran el rigor del invierno. Pero al
aproximarme al patio del médico, noté cómo estaban de sólidas sus plantas: prácticamente no se movían, resistian en forma estoica aquel fuerte viento.

Qué efecto curioso, pensé... Las adversidades por las cuales aquellos árboles habían pasado, con palmadas y privados de agua, parecían haberlos beneficiado más que el confort. Un tratamiento más fácil, jamás hubiera generado tanta fortaleza.

El médico -ya anciano- salió a recibirme y me dijo:
"-Siempre habrá una tempestad en algún momento de nuestras vidas, porque, queramos o no, la vida no es muy fácil. Generalmente pedimos no tener dificultades pero, en verdad, lo que necesitamos es desarrollar raíces fuertes y profundas, de modo que cuando lleguen las tempestades y soplen los vientos helados, resistamos bravamente, en vez de ser barridos".

 

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sábado, agosto 20, 2005

HIJO, QUISIERA...

Hijo, quisiera estar seguro de haberte enseñado:
a disfrutar del amor,
a confiar en tu fuerza,
a enfrentar tus miedos,
a entusiasmarte con la vida,
a pedir ayuda cuando la necesites,
a permitir que te consuelen cuando sufrís,
a tomar tus propias decisiones,
a hacer valer tus elecciones,
a ser amigo de vos mismo,
a no tenerle miedo al ridículo,
a darte cuenta que mereces ser querido,
a hablar a los demás amorosamente,
a decir o callar según tu conveniencia,
a quedarte con el beneficio de tus éxitos,
a amar y a cuidar el pequeño niño que hay en vos,
a superar la adicción de la aprobación de los demás,
a no absorber las responsabilidades de todos;

Hijo, quisiera estar seguro de que te enseñé
a ser consciente de tus sentimientos y actuar en consecuencia,
a no perseguir el aplauso sino tu satisfacción con lo hecho,
a dar porque querés, nunca porque creas que es tu obligación,
a exigir que se te pague adecuadamente por tu trabajo,
a aceptar tus limitaciones y tu vulnerabilidad sin enojo,
a no imponer tu criterio ni permitir que te impongan el de otro,
a decir que sí, sólo cuando quieras y decir que no sin culpa,
a vivir en el presente y a tener expectativas,
a tomar más riesgos,
a aceptar los cambios y revisar tus creencias,
a trabajar para sanar tus heridas viejas y actuales.

Hijo, quisiera estar seguro de haberte enseñado
a tratar y exigir ser tratado con respeto,
a planear para el futuro pero no vivir en él,
a valorar tu intuición,
a celebrar las diferencias entre los sexos,
a desarrollar relaciones sanas y de apoyo mutuo,
a hacer de la comprensión y el perdón tus prioridades,
a aceptarte así como sos,
a no mirar atrás para ver quién te sigue,
a crecer aprendiendo de los desencuentros y de los fracasos,
a permitirte reír a carcajadas por la calle sin ninguna razón,
a no idolatrar a nadie, y a mí menos que a nadie.


Firmado: Tu papá

Enviado por: juliomunoz

 

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LA VISITA DE TU VIDA

Un señor hacía una gira turística por Europa. Al llegar al Reino Unido, compró en el aeropuerto una especie de guía de los castillos de las islas.

Algunos tenían días de visita y otros, horarios muy estrictos. Pero el más llamativo era el que se presentaba como "La visita de tu vida". En las fotos, por lo menos, parecía un castillo ni más ni menos espectacular que otros, pero se lo recomendaba muy especialmente... Se explicaba allí que, por razones que después se comprenderían, las visitas no se pagaban por anticipado, pero era imprescindible pactar una cita; es decir, día y hora.

Intrigado por lo diferente de la propuesta, el hombre llamó desde su hotel esa misma tarde y acordó un horario. Las cosas han sido siempre iguales en el mundo: basta que uno tenga una cita importante, con hora precisa y necesidad de ser puntual, para que todo se complique. Esta no fue la excepción y diez minutos más tarde de la hora pactada, el turista llegó al palacio. Se presentó ante un hombre con falda a cuadros que lo esperaba y que le dio la bienvenida.

-"¿Los demás ya pasaron con el guía?", consultó al no ver a ningún otro visitante.

-"¿Los demás? -repreguntó el hombre- No. . . las visitas son individuales y no tenemos guías que ofrecer".

Sin hacerle mención del horario, le explicó un poco de la historia del castillo y le refirió algunos detalles sobre los que debía prestar especial atención. Las pinturas en los muros. Las armaduras del altillo. Las máquinas de guerra del salón norte, debajo de la escalera, las catacumbas y la sala de torturas en la mazmorra.

Dicho esto, le dio una cuchara y le pidió que la sostuviera en forma horizontal, con la parte cóncava hacia el techo.

-"¿Y esto?", preguntó el visitante.

-"Nosotros no cobramos un derecho de visita -aclaró el recepcionista- Para evaluar el costo de su paseo recurrimos a este mecanismo. Cada visitante lleva una cuchara como esta, llena hasta el borde de arena fina. Aquí caben exactamente 100 gramos. Después de recorrer el castillo pesamos la arena que ha quedado en la cuchara y le cobramos una libra por cada gramo que haya perdido... Una manera de evaluar el costo de la limpieza", concluyó.

-"¿Y si no pierdo ni un gramo?".

-"Ah, mi querido señor, entonces su visita al castillo será gratuita"

Entre divertido y sorprendido por la propuesta, el hombre vio cómo el anfitrión colmaba de arena la cuchara y comenzó su viaje. Confiando en su pulso, subió las escaleras muy despacio y con la vista fija en la cuchara.

Al llegar arriba, a la sala de armaduras, prefirió no entrar porque le pareció que el viento haría volar la arena y decidió bajar de manera cuidadosa.

Al pasar junto al salón que exhibía las máquinas de guerra, debajo de la escalera, se dio cuenta de que para verlas con detenimiento, era necesario inclinarse muy forzado y sostenerse de la barandilla.

No era peligroso para su integridad, pero hacerlo implicaba la certeza de derramar algo del contenido de su cuchara, así que se conformó con mirarlas desde lejos. Otro tanto, le pasó con la más que empinada escalera que conducía a las mazmorras.

Por el pasillo, de regreso al punto de partida, caminó contento hacia el hombre de la falda escocesa que lo aguardaba con una balanza. Allí vació el contenido de su cuchara y esperó el dictamen.

-"Asombroso, ha perdido menos de medio gramo -anunció- lo felicito y tal como usted predijo, esta visita le ha salido gratis".

-"Gracias...".

-"Y... ¿ha disfrutado de la visita?", preguntó el de la recepción.

El turista dudó y, por último, decidió ser sincero.

-"La verdad es que no mucho. Estaba tan ocupado en cuidar de la arena que no tuve oportunidad de mirar lo que usted me señaló".

-"Pero... ¡Qué barbaridad!... Mire, voy a hacer una excepción. Voy a llenarle otra vez la cuchara, porque es la norma, pero ahora olvídese de cuánto derrama; faltan 12 minutos para el turno del próximo visitante. Vaya y regrese antes de que él llegue".

Sin perder tiempo, el hombre tomó la cuchara, corrió hacia el altillo, al llegar allí dio una mirada rápida a lo que había, bajó más que corriendo a las mazmorras y llenó las escaleras de arena. No se quedó casi ni un momento porque los minutos pasaban y prácticamente voló hacia el pasaje debajo de la escalera. Al inclinarse para entrar, se le cayó la cuchara y derramó todo el contenido. Miró su reloj: habían pasado 11 minutos.

Dejó otra vez sin ver las máquinas y corrió hasta el hombre de la entrada a quien le entregó la cuchara vacía.

-"Bueno, esta vez sin arena, pero no se preocupe, tenemos un trato".

-"¿Qué tal? ¿Ahora, disfrutó la visita?"

Otra vez el visitante dudó unos momentos y respondió:

-"La verdad es que no; estuve tan ocupado en llegar antes que el otro, que perdí toda la arena, pero igual no disfruté nada".

El hombre de la falda, encendió su pipa y le dijo:

-"Hay quienes cuando recorren el castillo, "la visita de su vida", tratan de que no les cueste nada, no pueden disfrutarlo. Hay otros tan apurados en llegar pronto, que lo pierden todo sin disfrutarlo. Unos pocos, aprenden esta lección y se toman su tiempo para cada recorrido. Descubren y disfrutan cada rincón, cada paso. Saben que no será gratuito, pero entienden que los costos de vivir valen la pena".


Leido en "DESAYUNO CONTINENTAL"


Enviado por: juliomunoz

 

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viernes, agosto 19, 2005

UN CLAVO

Hubo una vez un hombre que pensaba en cómo sacar un clavo de una tabla gruesa de madera, pues no tenía tenazas, sólo un mazo con otros clavos. Pasó mucho rato tratando de pensar la manera de sacarlo y cuando iba a desistir se le ocurrió una idea.

Tomó otro clavo y lo clavó sobre la punta del que quería sacar y de esta forma el primer clavo salió del otro lado de la tabla.

A veces tenemos un odio, un dolor, un resentimiento que hemos estado tratando de sacar de nuestros corazones y no hemos podido por lo arraigado que se encuentra. Existen otros clavos que podemos usar para sacar esos primeros que nos lastiman tanto:

El Rencor con el Perdón...

El Odio con el Amor...

La Tristeza con la Alegría...

La Inseguridad con la Confianza...

La Ira con la Paz...

La Auto lástima con la Aceptación...


¿Cuál es el "clavo" que no has podido sacar? No importa cuál sea, ¡debes saber que tú no tienes por qué tenerlo clavado!...


Enviado por: Ana María

 

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jueves, agosto 18, 2005

¡BUENOS DÍAS, HERMOSO LUTO!

Cuando se produce una herida emocional, el cuerpo comienza un proceso tan natural como la curación de una herida física, y hay que dejar que el proceso ocurra. Creer en esta capacidad dará lugar a la curación. Has de saber que el dolor se irá y que, cuando se haya ido, serás más fuerte, más feliz, más sensible y más despierto.



CÓMO SOBREVIVIR A LA PÉRDIDA DE UN AMOR

Melva Colgrove, Harold Bloomfield y P. McWilliams



Cuesta toda una vida decirle adiós a muchas cosas. A medida que vayamos viviendo, le diremos adiós a los seres, cosas e ideas queridos. Y al final, le decimos adiós a la vida misma con nuestra muerte. Aprende a decir adiós. Permítete llorar cada pérdida. Lo mismo que con una herida física, el cuerpo tiene su propio ritmo para curarse. El cuerpo te dirá cuándo está curado.



Comprender el proceso de recuperación de una herida emocional es algo valioso (aunque no necesariamente una técnica para acelerar el proceso de recuperación), pero sobre todo es como una garantía para que sepas que, cualquiera que sea la fase en que te encuentres del proceso, todo se desarrolla con normalidad.



Hay tres fases distintas en el proceso de recuperación. Nosotros experimentamos cada una de estas fases independientemente de la pérdida que hayamos sufrido. La única diferencia es la intensidad del sentimiento y la duración. Cuando se trata de una pérdida de poca importancia pasamos por las tres etapas, en cuestión de unos pocos minutos. Pero si se trata de una pérdida muy grande, el proceso de recuperación puede durar años.



La primera fase es la de shock/negación. Nuestro cuerpo y nuestras emociones se vuelven insensibles al dolor. La mente se niega a aceptar la realidad. A menudo, las primeras palabras que proferimos al enterarnos de la pérdida son: "No, no es verdad" o "No, no puede ser".



La segunda fase es la rabia/depresión. La persona o cosa causante de la pérdida nos hace sentir enojados (incluida la persona perdida). A menudo volvemos la rabia en contra nuestra y nos sentimos culpables por lo que hicimos o no (el hecho de querer darle la culpa a los demás o a nosotros mismos no siempre es racional). La fase depresiva de la pérdida es la tristeza que la acompaña a menudo: las lágrimas, el dolor, la desolación. Tenemos miedo de que nunca más volveremos a querer o a ser queridos.



La tercera fase es la comprensión/aceptación. Nos damos cuenta de que la vida sigue, que la pérdida es algo consubstancial a la vida y que nuestra vida puede y será completa sin la presencia de aquello que se perdió. También nos damos cuenta de que, al vivir las dos primeras etapas de la recuperación, hemos aprendido muchísimo acerca de nosotros mismos, que nos hemos hecho mejores personas por la experiencia que hemos adquirido.

Si no nos damos el tiempo y la libertad necesarios para curarnos, una parte de nuestra capacidad para vivir la vida se congela, se vuelve inservible para los grandes sentimientos que parecen gustarnos tanto: felicidad, alegría, contento, amor, paz. El mecanismo que nos hace sentir la rabia y la depresión es el mismo que nos hace sentir la paz y el amor. Si tú rechazas sentir la rabia y el dolor de una pérdida, no estarás en condiciones de sentir cualquier otra cosa hasta que esa parte que hay en ti que los rechaza se restablezca.



En el pasado, quizá negábamos el dolor que nos producía una pérdida (trabajando horas extra, tomando drogas -entre ellas el tabaco y el alcohol-, realizando otras actividades que crearan adicción, o mediante la fuerza de voluntad pura y simple -"¡No pienso volver a sentirme triste por esto nunca más!"-). Si todo eso es cierto, lo más probable es que las zonas que antaño sufrieron alguna pérdida todavía no se hayan recobrado.



Cuando te abres a un mayor aprendizaje acerca de ti mismo, en todas esas zonas se produce un "deshielo", y todos los sentimientos de tristeza, miedo y rabia afloran a la superficie. Si eso pasa, quiérete lo suficiente como para vivir el proceso de curación que en el pasado no te permitiste tener.



No hace falta que sepas en qué consistió la pérdida (lo más probable es que sea una combinación de varias pérdidas a lo largo de muchos años), basta con que en esta ocasión te dejes curarte a ti mismo. En otras palabras, no te interpongas en tu propio camino. Siéntete mal si quieres sentirte mal. Siente el regocijo también. La curación se está produciendo. Una parte de ti que hasta ahora era inservible está siendo reclamada para que en el futuro pueda vivir la alegría.



A veces una pérdida sin importancia puede desencadenar el dolor de una pérdida anterior que todavía no se ha sanado. Te puedes preguntar, por ejemplo, "¿por qué me ha trastornado tanto el rechazo de esa persona? Pero si acababa de conocerla". A lo mejor todo consiste en que la curación de una vieja amistad que perdiste (alguna que significó mucho para ti) está teniendo lugar.



Melva Colgrove, Harold Bloomfield y P. McWilliams


Enviado por: Ana María

 

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martes, agosto 16, 2005

LOS ZAPATOS DEL OTRO

Nos cuenta Plutarco en una de sus historias, que en aquellos tiempos de la antigüedad había un romano que decidió separarse de su mujer abandonándola. Sus amigos le recriminaron por ello, pues no veían claros los motivos de aquel divorcio:

- No es hermosa?-preguntaban.

-Sí. Lo es. Y mucho.

-¿No es, acaso, casta y honrada?

-Sí. También lo es.

Extrañados, insistían en conocer el motivo que había llevado a su amigo a tomar una decisión tan extrema. El romano, entonces, se quitó un zapato y mostrándolo a sus amigos, preguntó:

-¿Es bonito?

-Sí. Lo es -dijeron ellos.

-¿Está bien construído?

-Sí. Eso parece -todos aprobaron.

Y entonces él, volviéndoselo a calzar, les aseguró: -Pero ninguno de ustedes puede decir dónde me aprieta.

 

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De paso.

Se cuenta que en el siglo pasado, un turista americano fue a la ciudad de El Cairo - Egipto, con la finalidad de visitar a un famoso sabio.

El turista se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros. Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco.

- ¿Dónde están sus muebles? - preguntó el turista.

Y el sabio, rápidamente, también preguntó:

- ¿Y dónde están los suyos...?

- ¿Los míos? - se sorprendió el turista. ¡Pero si yo estoy aquí solamente de paso!

- Yo también... - concluyó el sabio.

 

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lunes, agosto 15, 2005

LA PAZ EMPIEZA CONMIGO


Si deseo vivir en un mundo de paz, entonces debo asegurarme de ser una persona pacífica. Sea cual sea el comportamiento de los demás, yo estoy en paz en mi corazón. Declaro la paz en medio del caos y la locura. Rodeo de paz y amor todas las situaciones difíciles. Envío pensamientos de paz a todas partes del mundo donde hay problemas. Si deseo que el mundo mejore, es necesario que cambie mi forma de verlo.

Me dispongo a ver la vida de una manera muy positiva.

Sé que la paz comienza con mis propios pensamientos.

Cuando tengo pensamientos pacíficos, me conecto con personas de mentalidad pacífica, y juntos contribuimos a traer paz y abundancia a nuestro mundo...



AUTOR: Louise L. Hay

 

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HOMENAJE A LA GENTE MADURA

Mucho ya se ha hablado sobre las mujeres y hombres, pero .. ¿Qué tal, ahora, si hablamos un poco de GENTE MADURA?

Hombres y mujeres maravillosas que hoy estamos en ese grupo de 40/50/60 y mas años de edad

Hay una indescifrable y seductora belleza en la personalidad de muchos de nosotros que hoy estamos en la edad madura.

Y es claro que toda regla tiene sus excepciones, y cada edad tiene su propio valor.

Por eso, con toda la consideración y respeto a las demás edades, destacaremos aquí una clase de gente madura que son compañías agradabilísimas:

Los que hoy somos cuarentones, cincuentones o sesentones y más...

En nosotros se percibe una cierta facilidad, y sensibilidad en los corazones, y la devoción que tenemos...pero lo que más amamos: es el sentimentalismo.

Somos más inteligentes, experimentados, se tiene "ese algo"

Sabemos de que hablamos, y sabemos hacerlo a la hora justa. Somos cautivantes, sabemos hacer regalos,sin incomodar. sabemos conquistar una buena amistad.

En términos de relaciones, cambiamos la cantidad por la calidad, visión experimentada sobre los valores de la vida, saben tratar a nuestros semejantes con respeto y cariño.

Somos especiales, románticos, interesantes y atrayentes pues poseemos una forma de pensar ya definida.

En la forma de encarar la vida, somos más poéticos, más sentimentales y más emocionales.

Los más maduros tienen mayor desenvoltura en el trato con la pareja, saben reconocer sus cualidades, son más espirituales, discretos, comprensivos y más educados.

La razón por la cual muchos maduros poseen esas cualidades maravillosas se debe a varios factores: la opción de ser y de vivir de cada uno, su personalidad, formación propia y familiar, sus raíces, sabiduría, gustos individuales, etc...pero yo creo que, en parte, se tiene un buen campo de influencia, los modos de vivir de una época, films y música oídas y vividas que dejaron buenos recuerdos de juventud,un tiempo no tan remoto, pero que con seguridad, no vuelva más.

Vivimos la mocedad en uno de los mejores períodos de nuestro tiempo: los años 60/70, consideradas las "décadas de oro"de la juventud, cuando el romanticismo fue vivido y cantado en verso y prosa.

La saludable influencia de una época, provocada por tantos acontecimientos importantes que hoy permanecen en la memoria y que cambiaron la vida de muchos.

Una época en que lo mejor de la fiesta era bailar juntitos y enamorarse al ritmo suave de las baladas o boleros, era inspirador ese momento.

Los domingos era cosa de oír a los Beatles, Elvis Presley, Johnny Mathis, Los Platters, Roberto Carlos, Frankie Laine, Nelson Ned, Tito Rodriguez, Louis Amstrong, Glenn Miller, Bert Kaempert, Ray Connif, Golden Boys, Bossa Nova, Morris Albert y muchos otros que embelesaban las tardes jovenes de domingo,
¡Cuantas alegrias, viejos tiempos, bellos dias...!

Fueron momentos que más supieron enamorar: enamorar en las puertas, con o sin música, bailar abrazados, apretaditos, en una baldosa, con respeto y con cariño, sus ojos en nuestros ojos tenían mucho valor...

La moda era amar o sufrir de amor, muchos vivieron de amor...
Otros morirán de amor...

Esta gente madura de hoy, nunca fueron hombres o mujeres de "cambiar": o ellos estaban enamorando firmes,o estaban "muertos" o estaban solitos.

La juventud pasó, pero dejó "grabado" en nosotros, la forma más sublime y romántica de vivir.

Hoy los maduros poseemos un "bagaje" de conocimientos, experiencias, naturalidad e inteligencia que fueron acumulando con el pasar de los años.

El tiempo se encargó de distinguirlos de los demás: dejándonos sus
cabellos color plata, los movimientos más suaves, la voz pausada, por eso más profunda.

Hoy los maduros marcamos una época.

Muchos de los maduros hoy "dominan" con habilidad y destreza estas máquinas virtuales, comprobando que en el avance de la tecnología nos avivó los sentimientos, pues aún les encantan los versos,rimas, músicas y palabras de amor, y no les disminuyó la gran capacidad de amar, sentir o expresar sus sentimientos.

Muchos se han vuelto poetas, otros aman la poesia

Pero lo que es más importante no es la edad denunciada;son los detalles de su fisonomía y si tienen los raros valores de sus personalidades.

Lo importante es sentir que sus corazones permanecen jóvenes...
Somos gente madura, y que los jovenes de hoy, tienen el privilegio de poder conocernos un poco mas.



Autor.....?????

Enviado por: Asun Carretero

 

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viernes, agosto 12, 2005

El sueño de la oruga

Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes:

- ¿Hacia dónde te diriges?, le preguntó.

Sin dejar de caminar, la oruga contestó:

- Tuve un sueño anoche; soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo.

Sorprendido, el saltamontes dijo, mientras su amigo se alejaba:

- ¡Debes estar loco!, ¿Cómo podrías llegar hasta aquel lugar?

- ¡Tú, una simple oruga!. Una piedra será para ti una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable.

Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó. Sus diminutos pies no dejaron de moverse.

La oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros.

Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor aconsejaron a nuestro amigo a desistir de su sueño!

-¡No lo lograrás jamás! - le dijeron -, pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir.

Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar:

- Estaré mejor, fue lo último que dijo, y murió.

Todos los animales del valle por días fueron a mirar sus restos. Ahí estaba el animal mas loco del pueblo.

Había construido como su tumba un monumento a la insensatez. Ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió "por querer realizar un sueño irrealizable".

Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una ADVERTENCIA PARA LOS ATREVIDOS. De pronto quedaron atónitos.

Aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta. Poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas arco iris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: UNA MARIPOSA.

No hubo nada que decir, todos sabían lo que haría: se iría volando hasta la gran montaña y realizaría un sueño; el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir.

"Todos se habían equivocado". Si tienes un sueño, vive por él, intenta alcanzarlo, pon la vida en ello y si te das cuenta que no puedes, quizá necesites hacer un alto en el

Enviado por Ana María

 

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lunes, agosto 08, 2005

Mira más allá

Se cuenta una historia de una familia pobre que tenía la facultad de tomar todas las cosas por su lado positivo. Una mujer rica se interesó por ayudarlos.

Un día la visitó un vecino de la familia pobre y le dijo a la señora que no les ayudara porque la estaban engañando.

Los niños de aquella familia siempre comen cosas deliciosas, lujos que ni yo puedo permitirme - dijo el vecino, La mujer rica fue a visitar esta familia al mediodía.

Estaba parada junto a la puerta, a punto de llamar, cuando oyó que una de las niñitas le preguntaba a otra:- ¿Te vas a servir carne con puré hoy?

- No, creo que comeré pollo asado - respondió la otra niña. Al oír eso la mujer golpeó la puerta y entró inmediatamente.

Vio a las dos niñas sentadas a la mesa en la que habían unas pocas rebanadas de pan seco, dos papas frías, un jarro de agua y nada más.

A sus preguntas contestaron que imaginaban que su pobre comida era toda suerte de manjares y el juego hacía que la comida les fuera un verdadero festín.

- Usted no sabe lo delicioso que es el pan cuando una lo llama torta de frutillas.

- Pero es mucho más rico si lo llamas helado de crema - dijo la otra niña.

La señora rica salió de allí con una nueva idea de lo que significa el contentamiento.

Descubrió que la felicidad no está en las cosas, si no en los pensamientos y nuestra actitud ante las cosas, No pidamos que cambie nuestra suerte, pidamos ser transformados nosotros.

Entonces, veremos que hay bendiciones que nos aguardan en la situación que nos ha correspondido.

 

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