.

Cuestión de Perspectiva

Era una vez, una industria de calzado, que desarrolló un proyecto para exportar zapatos a la India. La Gerencia de la empresa envía a sus dos mejores consultores a puntos diferentes de la India para hacer las primeras observaciones del potencial de compra de aquel futuro mercado.

Después de algunos días de investigación, uno de los consultores envía el siguiente fax a la gerencia de la industria: “Señores, cancelen el proyecto de exportación de zapatos para la India. Aquí nadie usa zapatos.”

Sin saber de ese fax, algunos días después, el segundo consultor manda el siguiente mensaje: “Señores, tripliquen el proyecto de exportación de zapatos para la India. Aquí todavía nadie usa zapatos.”

.

{ Comments on this entry are closed }

.

El regalo del desconocido

Corrían tiempo difíciles en aquel pueblo. En su época glorioso había sido conocida en toda la región por la hospitalidad y cordialidad de su gente, siempre dispuesta a acoger a los desconocidos con los brazos abiertos y con una enorme sonrisa. Pero algo había fallado. Un día sus habitantes comenzaron a pelearse sin motivo aparente y pronto su amistad y la confianza se convirtieron en rivalidad.

El alcalde sentía una enorme tristeza al ver a sus vecinos tan descontentos, y lo peor era que sabía que por mucho que lo intentara no podría hacer nada para devolver la armonía y la paz a su pueblo. De hecho ya nadie quería visitar el pueblo. A nadie parecía importarle y poco a poco el pueblo se fue convirtiendo en una ruina.

Un día llegó un visitante al pueblo. La verdad es que parecía venir en una misión, como si supiera de antemano lo que iba a encontrar a su llegada. Fue derecho a ver al alcalde, que le recibió con esa mirada triste de la que era incapaz de hacerse. Pronto los dos se encontraron inmersos en una serie de conversaciones.

El alcande le habló largo y tendido sobre su desesperación y su temor de que el pueblo se desintegrara. El desconocido por su parte, le dijo que creía conocer la manera de redimir a sus habitantes y devolverles la camaradería y la felicidad.

- Por favor, dígame cuál es ese secreto que nos devolverá la sonrisa ? le rogó el alcalde.

- Pues mire, es muy sencillo ? le respondio el desconocido. Debe Ud. saber que uno de su de sus vecinos es, en realidad, el Mesías.

El alcalde no terminaba de creérselo, pero el desconocido lo había afirmado con tal autoridad que se vio obligado a concederle el beneficio de la duda.

El desconocido se fue y el alcalde no pudo evitar contarle a su mejor amigo el secreto.

Pronto el rumor comenzó a correr por el pueblo como la pólvora.

- ¡Uno de nosotros es el mismísimo Mesías! ¿Te das cuenta?, aquí, escondido entre nosotros, vive el Mesías ? decían los habitantes del pueblo.

En el fondo, los vecinos del pueblo eran gente bondadosa, ansiosa de obrar de buena fe en aras del bien común. Con sólo pensar que el Mesías estaba viviendo entre ellos, de incógnito, ya se sentían mucho mejor.

- ¿Será el panadero?- se preguntaban.

- ¿O será la mujer que cría gallinas y vende huevos.

- ¿O quizás la vieja abuelita Riley, que asusta a todos los niños del pueblo con sus múltiples y marcadas cicatrices?.

La expectación y la curiosidad de los habitantes del pueblo parecían no tener límites. Lo curioso era que con la visita del desconocido todo empezo a cambiar en el pueblo. La gente empezó a tratarse con reverencia. Vivían con un objetivo común, con la necesidad de buscar algo preciado juntos, sin saber jamás si el tesoro se encontraba delante de sus narices o en un lugar remoto.

En poco tiempo empezaron a llegar visitantes, llevados por el deseo de disfrutar del clima de felicidad y santidad que se respiraba. El desconocido nunca volvió a aparecer por el pueblo. Claro que ya ni falta le hacía, pues había cumplido con su misión.

.

{ Comments on this entry are closed }

Mi declaración de autoestima 07-08-2014

by pensamientos on 07/08/2014

in Pensamientos

.

Mi declaración de autoestima

Con ser lo que soy ya es suficiente; sólo hace falta que lo sea abiertamente.

Escribí las palabras que siguen en respuesta a la pregunta de una niña de quince años: «¿Cómo puedo prepararme para tener una vida satisfactoria?».

Yo soy yo.

En el mundo entero no hay nadie que sea exactamente como yo. Hay personas que tienen cosas que se me parecen, pero nadie llega a ser exactamente como yo. Por lo tanto, todo lo que sale de mí es auténticamente mío porque sólo yo lo elegí.

Soy dueña de todo lo que me constituye: mi cuerpo y todo lo que mi cuerpo hace, mi mente y con ella todos mis pensamientos e ideas, mis ojos y también las imágenes de todo lo que ellos ven, mis sentimientos, sean los que fueren (enfado, júbilo, frustración, amor, desilusión, entusiasmo); mi boca y todas las palabras que de ella salen (corteses, dulces o ásperas, correctas o incorrectas), mi voz, áspera o suave, y todas mis acciones, ya se dirijan a otros o a mí misma.

Soy dueña de mis propias fantasías, de mis sueños, mis esperanzas y mis miedos.

Son míos todos mis triunfos y mis éxitos, mis fallos y mis errores.

Como soy dueña de todo lo que hay en mí, puedo relacionarme íntimamente conmigo misma. Al hacerlo, puedo amarme y ser amiga de todo lo que hay en mí. Entonces puedo trabajar toda yo, sin reserva, para mi mejor interés.

Sé que en mí hay aspectos que no entiendo, y otros que no conozco, pero mientras me acepte y me quiera puedo, con ánimo valiente y esperanzado, buscar las soluciones a los enigmas y las maneras de saber más cosas de mí misma.

Todo lo que miro y digo, cualquier cosa que exprese y haga, y todo aquello que piense y sienta en un momento dado, soy yo. Todo esto es auténtico y representa dónde estoy en ese momento del tiempo.

Cuando más adelante evoque qué aspecto tenía y cómo hablaba, lo que decía y lo que hacía, cómo pensaba y sentía, algunas partes pueden parecerme fuera de lugar. Puedo descartar lo que no me viene bien y conservar lo que me parezca adecuado, e inventarme algo nuevo que reemplace a lo que haya descartado.

Puedo ver, oír, sentir, decir y hacer. Tengo los recursos para sobrevivir, para estar próxima a los demás, para ser productiva, para encontrar sentido y orden en el mundo de las personas y las cosas que existen fuera de mí.

Soy mi propia dueña, y por lo tanto puedo hacerme a mí misma.

Soy yo, y estoy bien tal como soy.

Virginia Satir

.

{ Comments on this entry are closed }

.

Sólo queda lo que damos

Sólo nos acariciará,
el amor que prodigamos.
Sólo nos alegrará, la sonrisa que regalamos.

Sólo nos refrescará, el agua que
juntos bebimos.

Sólo nos alimentará, el pan que compartimos.
Sólo nos cubrirá, el vestido
con que al prójimo arropamos.

Sólo nos descansará el cansancio
del  peregrino que hospedamos.

Sólo nos consolará, la palabra
con que reconfortamos.

Sólo nos guiará, la verdad que proclamamos.

Sólo nos sanará, el consuelo del enfermo que visitamos.
Solo nos librará, la vida nueva
del preso liberado.

Solo nos dará paz, la ofensa que perdonamos.

Sólo hará renacer la esperanza,
la mirada que al cielo dirigimos
y las manos con que abrazamos.

Sólo nos conducirá a la Vida,
la confianza que en el Padre depositamos.

Así, la humilde solidaridad de cada día,
como flor que en silencio entrega su perfume, construye fraternidad
y enriquece nuestras vidas…

Autor desconocido

.

{ Comments on this entry are closed }

.

¿Qué lo hacía tan distinto de los demás?

Hace poco, Stephen Glenn me contó una anécdota sobre un científico que tiene en su haber muchos avances de gran importancia en el terreno de la medicina.

En una ocasión en que lo estaba entrevistando un periodista, éste le preguntó a qué atribuía el hecho de tener más inventiva que el ciudadano promedio.

¿Qué lo hacía tan distinto de los demás?

El científico respondió que, a su modo de ver, todo se lo debía a una experiencia que vivió con su madre cuando apenas contaba dos años, y que le dejó una profunda enseñanza.

Él había intentado sacar una botella de leche del refrigerador.

La botella se le escurrió de las manos y cayó, derramándose todo el contenido en el piso de la cocina, que quedó anegado en leche.

Cuando su madre entró a la cocina, en vez de gritarle y soltarle un sermón o castigarlo, le dijo:

“¡Qué desorden tan estupendo, es magnífico! No recuerdo haber visto nunca un charco de leche tan grande.

Bueno, el daño ya está hecho.

¿Qué te parece si juegas un rato en la leche antes de que limpiemos el piso?

Cómo no, el niño aceptó ponerse a jugar. Al cabo de unos minutos, su madre le dijo:

“Sabes que cuando ensucias algo te toca a ti limpiarlo y dejarlo todo en orden. ¿Cómo prefieres hacerlo? Puedes hacerlo con una esponja, una toalla o un trapeador.” Escogió la esponja y, con ayuda de la madre, recogieron la leche derramada.

Seguidamente, ella le explicó: “Mira, lo que ocurrió aquí es un experimento fallido. Lo que pasa es que intentaste, sin conseguirlo, llevar una botella grande de leche con unas manos muy chiquititas. Vamos al patio de atrás, llenemos la botella de agua y veamos si se te ocurre una manera de llevarla sin derramarla.”

El pequeñín aprendió que si la agarraba con firmeza por el cuello con las dos manos, podía llevarla sin que se le cayera.

¡Qué enseñanza tan estupenda!

Aquel célebre científico recalcó que en ese momento comprendió que no debía tener miedo de cometer errores. Al contrario, aprendió que las equivocaciones no eran sino oportunidades de aprender algo nuevo, que es al fin y al cabo lo que hace el científico con sus experimentos. Incluso cuando un experimento no sale se aprende algo valioso.
.

{ Comments on this entry are closed }

 

CÓMO MANTENERSE POSITIVO ANTE UNA SITUACIÓN NEGATIVA EN EL TRABAJO

Algunas veces la situación en el lugar de trabajo se ve negativa. La negatividad puede ser por varias razones, pero sin duda tendrá impacto en un individuo, ya que pasa aproximadamente 40% de su tiempo en el lugar de trabajo. A largo plazo la negatividad puede tener impacto en tu vida personal.

Consejos para permanecer positivo a lo largo de una situación negativa en el trabajo.

Acepta la situación y permanece calmado.
Acepta el hecho que las cosas no van a tu favor, o en una dirección correcta. Esto es importante, no se debe ignorar la situación. Después de aceptar la situación, permanece calmado. Estar demasiado emotivo, muy agresivo o bien deprimido solo arruinará la situación. Estar calmado te permite tener una mejor visión de la situación actual. Si no eres capaz de mantenerte calmado, entretiene de forma temporal tu ánimo. Ve a tomarte un café, llama a tus seres queridos pero no incluyas a tus amigos en la oficina. Esto te ayudará a ganar algo de tiempo para lograr calmarte. Y cuando discutas con tu círculo más cercano, seguro que obtendrás alguna visión de la situación diferente de la que ya tienes, lo que te ayudará a manejar las cosas mejor cuando ya te hayas calmado.

Revisa las razones de la situación actual.
Puedes revisar la secuencia de incidentes que han llevado a la situación. Tomar nota de los puntos o incidentes ayudará a analizar la situación. También esta lista puede ser usada para discutir con tu jefe o con quienes estén involucrados en la situación.

Analiza las razones.
Las razones pueden ser debido a influencias externas como una competitividad poco saludable, acoso de los compañeros de trabajo, un jefe sin apoyo, un cliente difícil, cuestiones técnicas, etc. Las influencias internas son errores sin intención que has cometido.
 
Planea los pasos siguientes.
Si la razón es debido a influencias externas comunícalas a tus superiores. Algunas veces el jefe no está de ánimo para escucharte o el jefe podría ser una persona difícil de llevar. No pierdas la paciencia o el temperamento. Envía un mensaje simple diciendo que necesitas un poco de su valioso tiempo para discutir un asunto. Si es posible prográmalo para cuando sientas que las influencias emocionales no te van a afectar. Durante la discusión, enfoca el asunto desde un punto de vista profesional. No debe sonar a queja. Si antes ya has hablado de esto, menciónalo. Si hay discusiones acaloradas durante la conversación, no pierdas tu temperamento. Enfócate en el punto. Da posibles soluciones o opciones que piensas que están disponibles.

Una vez que se haya decidido algo en la reunión, es hora de llevarlo a cabo.
Esto es muy importante. Hazlo inmediatamente para evitar más daño a la situación. Si se trata de una discusión más con tus compañeros de trabajo, no pierdas tu noción positiva. No vayas a la reunión con ideas preconcebidas. Si vas con ideas preconcebidas, no verás lo positivo de la discusión. Si hay mucha gente involucrada en la discusión, hay probabilidades de distracciones, discusiones, etc. No dejes que esto te desvíe de tu objetivo. Permanece alerta y reconduce al punto. Muestra las evidencias que tengas. Al final de la reunión elabora un resumen y distribúyelo entre los participantes.

Permanece positivo.
Después de todo lo anterior, si aún no te sientes cómodo, busca otras opciones. Siempre hay puertas abiertas para explorar, lo único es que tenemos que verlas. Recuerda que los compañeros de trabajo se preocuparán por ti mientras estés en una posición importante o en un determinado rol. No te molestes mucho por esto y dale gracias a Dios por ser afortunado en tener buenos familiares, amigos y por todas las buenas cosas que te ha dado.
 
Sé proactivo.
Informa de las avances a tu jefe de forma regular. La mayoría de veces, los empleados no se acercan al jefe. No tomes en cuenta el comportamiento de tu jefe de forma personal y dale informes regulares. Si no tienes oportunidad de hablar con tu jefe de forma regular, hazlo vía correo electrónico. Esto ayudará a estrechar la relación entre empleado y jefe.

Ajústate a las fechas que has prometido.
Esto ayuda a ganar la confianza de tu jefe.

Sé transparente.
Esto siempre es bueno. Aún si sientes que hay un problema que en principio no es visto como tal, comunícaselo a tu jefe. Así esto no sorprenderá a tu jefe cuando suceda. Dependiendo de la situación, puedes enviar un email o ir a su despacho y comunicárselo. Si tu jefe es una persona tosca, hazlo por email.

Sé honesto y confiable.
Si no eres capaz de completar la tarea asignada en el tiempo establecido, informa de la situación y pide más tiempo o simplemente pide sugerencias o ayuda para terminar la tarea. El jefe mirará las opciones alternativas de dar apoyo adicional o ampliar el tiempo.

Sé amigable pero a la vez se profesional con todos tus compañeros.
Es fácil de decir pero muy difícil de hacer, pero es lo que se requiere para que todo funcione bien.

Nunca tengas miedo de discutir de los problemas.
El miedo es la emoción más peligrosa que arruina las situaciones.

Sé agradable después de los anteriores pasos.
Sé atento. Mantén relaciones cordiales con todos.

No caigas en la tentación de los chismes.
Tus colegas estarán esperando añadir algo más a lo que tú has dicho y difundirlo.

No te desvíes con los movimientos emocionales.
Alguna gente trata de entrar en discusiones acaloradas. No reacciones más de lo necesario y vuelve a llevar las cosas al punto que tú quieres que estén: viéndolas desde un punto de vista positivo.

No respondas a chantajes de ningún tipo.
Algunos jefes dicen que ellos te han ayudado a ti antes o que no habrían esperado esto de ti, etc.  No les des a estos comentarios, más importancia de la que tienen.  No te dejes afectar.  Haz lo que debes hacer.

Artículo tomado de: WikiHow

 

{ Comments on this entry are closed }

Pensamiento 25-07-14

by pensamientos on 25/07/2014

in Pensamientos

Pensamientos

{ Comments on this entry are closed }

Bopsy /18-07-2014

by pensamientos on 18/07/2014

in Pensamientos

.

Bopsy

La joven madre miraba fijamente a su hijo, que estaba muriéndose de leucemia.

Por más que tuviera el corazón lleno de tristeza, también tenía un intenso sentimiento de determinación. Como cualquier padre o madre, quería que su hijo creciera y pudiera cumplir todos sus sueños, pero eso ya no sería posible: la leucemia lo impediría. Sin embargo, ella seguía queriendo que se cumplieran los sueños de su hijo.

Cogió la mano del pequeño y le preguntó:

—Bopsy, ¿has pensado alguna vez qué querrías ser cuando crecieras? ¿Has soñado con lo que te gustaría hacer en la vida?

—Mami, yo siempre quería ser bombero cuando creciera.

Ella le sonrió y dijo:

—Vamos a ver si podemos conseguir que tu deseo se realice.

Ese mismo día, más tarde, se fue al cuartel local de los bomberos de su pueblo, Phoenix, en Arizona. Allí habló con Bob, un bombero que tenía el corazón tan grande como todo el pueblo. Le explicó cuál era el último deseo de su hijo y le preguntó si sería posible que el pequeño diera una vuelta a la manzana en uno de los camiones de bomberos.

—Vamos —dijo Bob—, podemos hacer algo mucho mejor. Si usted tiene listo al niño el miércoles próximo a las siete de la mañana, lo nombraremos bombero honorario durante todo el día. Puede venir al cuartel de bomberos, comer con nosotros y acompañarnos cada vez que salgamos. Y si usted nos da sus medidas, le encargaremos un verdadero uniforme de bombero, con un sombrero de verdad, no de juguete, con el emblema de los Bomberos de Phoenix, un impermeable amarillo como el que nosotros usamos y botas de goma. Como todo eso se fabrica aquí, en Phoenix, lo tendremos muy pronto.

Tres días después el bombero Bob fue a buscar a Bopsy, le puso su uniforme de bombero y lo acompañó al camión, que los esperaba con todo su equipo. Bopsy, sentado al fondo del camión, ayudó a conducirlo de nuevo al cuartel. Se sentía en el cielo.

Ese día, en Phoenix, hubo tres alarmas de incendio, y Bopsy salió con los bomberos las tres veces. Fue en los diferentes vehículos, en el del equipo médico e incluso en el coche del jefe de bomberos. Además, le grabaron un vídeo para el noticiero local.

El hecho de haber visto realizarse su sueño, unido a todo el amor y la atención que le prodigaron, conmovió tan profundamente a Bopsy que vivió tres veces más de lo que ningún médico hubiera creído posible.

Una noche, todas sus constantes vitales empezaron a deteriorarse de forma alarmante y la jefa de enfermeras, que defendía la idea de que nadie debe morir solo, empezó a llamar a todos los miembros de la familia para que acudieran al hospital. Después, al recordar el día que Bopsy había pasado como bombero, llamó al jefe para preguntarle si sería posible enviar al hospital un bombero de uniforme para que acompañara a Bopsy en sus últimos momentos.

—Podemos hacer algo mejor —respondió el jefe—. ¿Quiere usted hacerme un favor? Cuando oiga las sirenas y vea los destellos de las luces, anuncie por el sistema de altavoces que no hay un incendio; es sólo que el personal del departamento de bomberos viene a ver por última vez a uno de sus miembros más valiosos. Y no olvide abrir la ventana de la habitación de Bopsy. Gracias.

Cinco minutos después, un camión llegó al hospital, extendió la escalera hasta la ventana de Bopsy, en la tercera planta, y por ella treparon los dieciséis bomberos. Con el permiso de su madre, todos fueron abrazándolo y diciéndole, uno tras otro, cuánto lo querían.

Con su último aliento, Bopsy preguntó, levantando los ojos hacia el jefe de bomberos:

—Jefe, ¿ahora ya soy un bombero de verdad?

—Claro que lo eres, Bopsy —le confirmó el jefe.

Al oír aquellas palabras, Bopsy sonrió y cerró los ojos.
.

{ Comments on this entry are closed }

Estadisticas

Productos Yerbalife para Peru .